Matilde Córdoba
  •   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • elnuevodiario.com.ni

José María Campos, 41 años de edad, lleva seis años viviendo gracias a las dos sesiones de hemodiálisis a las que acude semanalmente. Un grupo de amigos organizó ayer un concierto en el Club Social de Jinotepe para recaudar fondos para su manutención. Cantará el grupo Caché.

Hace unos años, “Chema”, como lo llaman sus amigos, tuvo una oportunidad de vivir más años. Un hombre con su mismo tipo de sangre, B+, le iba a donar un riñón. Estando ya en quirófano, el tipo se arrepintió porque le dijeron que con un riñón menos su productividad sexual iba a disminuir notablemente.

“Me dejó tirado en un quirófano, era B+. Le dijeron en Jinotega que no iba a responder como hombre en la cama”, cuenta Chema, un hombre con el rostro apagado, delgado, que cada semana visita a los niños de la Sala de Nefrología y de Oncología del Hospital “La Mascota” y les lee cuentos.

Es psicólogo y hace 17 años ingresó a la Fundación Libros para Niños. Por la insuficiencia renal crónica diagnosticada en 2006, hoy recibe una pensión con la que mantiene a sus tres hijos.

“Yo estoy casi en el límite donde ya no servís para trasplante… Quizá toda la gente que he conocido en este tiempo lee esto. Necesito un riñón. El INSS debe recapacitar, me pensiona y me manda a morir, ya no soy candidato para trasplante, me quitaron la atención en la clínica previsional”, comenta.