•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • elnuevodiario.com.ni

Un desborde de miles de personas, entre jóvenes, adultos y niños, fue la tónica que marcó la carrera-caminata “Juntos por la cura”, que se llevó a cabo anoche en la zona de Galerías Santo Domingo, organizada por la Fundación Ortiz-Gurdián como parte de su labor social en la lucha contra el cáncer de mama.

Oficialmente participarían 2,500 corredoras y corredores en las categorías máster y libre, para llevar el mensaje a los nicaragüenses de que el cáncer de mama se puede prevenir y contrarrestar, sin embargo, el entusiasmo de los participantes de la caminata se transmitió y en un abrir y cerrar de ojos, centenares de personas que llegaron a observar el maratón, se sumaron a la competencia aún sin portar el calzado adecuado, y fue notoria la presencia hasta de mascotas.

La carrera empezó a las seis en punto de la tarde, con juegos artificiales que dieron el banderín de salida propiamente en los semáforos del parqueo de Galerías Santo Domingo. Los corredores harían un trayecto de poco más de cinco kilómetros, dando vuelta en la Rotonda Jean Paul Genie, hasta llegar a los semáforos del hotel Hilton Princess y luego retornar hasta el punto de salida.

Era impresionante la vista desde el puente a desnivel de la Centroamérica, cuando unos corredores retornaban hacia la meta final y otros participantes --que se sumaron después-- corrían en gran cantidad por ese punto, dándole ánimos a los que iban encabezando la competencia.

En la meta, mujeres sobrevivientes del cáncer de mama, pertenecientes a la Fundación Ortiz-Gurdián, entregaban medallas significativas con el lema “Juntos por la cura”, a los participantes de la carrera que llegaban empapados de solidaridad.

Más nicas conscientes

Annie Ortiz de Horvilleur, directora ejecutiva de la Fundación Ortiz-Gurdián, afirmó que el evento desbordante dejó el mensaje de que más nicaragüenses creen y están conscientes de que hay que apoyar los programas que se realizan para prevenir y contrarrestar el cáncer de mama.

“Definitivamente, veo y siento que más gente se va a ir a examinar, a aprender cómo hacerse un autoexamen, la mamografía y ultrasonido y todos los exámenes básicos. Como que se va a hacer costumbre --despues de esto-- que se tienen que examinar cada año”, dijo Annie Ortiz.

Ortiz añadió que a toda mujer que entra a la Fundación se le enseña a hacerse un autoexamen y se le da la consulta médica.

Señaló, también, que anualmente realizan seis mil exámenes-diagnóstico a las mujeres que llegan a la Fundación.

Agregó que hay 3,000 mujeres en tratamiento, pero que desde la Fundación Ortiz-Gurdián se salva a más personas, pues estas mujeres a las que se les contrarresta la enfermedad con tratamiento, tienen familiares que se sienten agradecidos por ese apoyo que brinda este organismo.

Manifestó, además, que en este año hay entre 300 y 400 mujeres en tratamiento contra el cáncer de mama.

Personal de fundación entregó instructivos

Para esta carrera se abrieron dos categorías, máster y libre. Y se premió a los tres primeros lugares. El costo de inscripción fue de 200 córdobas, sin embargo, hubo personas que contribuyeron con solo inscribirse, sin participar.

En el evento, la Fundación Ortiz-Gurdián se presentó con un stand donde su personal repartía folletos e instrucciones para la correcta realización del autoexamen, y daba tips de cómo detectar temprano un posible cáncer de mama.

El cáncer es curable

El cáncer de mama es curable si se detecta a tiempo. Las mujeres tienen la oportunidad de descubrirlo realizándose el autoexamen de mamas, que consiste en hacerse una exploración en los pechos desde que aparece el ciclo menstrual.

Las féminas con antecedentes familiares de cáncer de mama, las que no dieron pecho a sus hijos, las que reglan antes de los 12 años y las que superan los 35 años, son las que corren peligro de padecerlo.

Entre los participantes de la caminata, se escuchaba comentar que la causa del cáncer de mama es un tema que conmociona a todas las personas, ya que es una enfermedad que no solo sufre la afectada, sino toda su familia y amigos.