Luis Galeano
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Organizaciones civiles de América Latina que participaron como observadores en la última Conferencia de Ministros de la Defensa de las Américas, la semana pasada, dieron a conocer su preocupación por la creciente militarización del continente, la continua participación de oficiales castrenses en misiones del ámbito de la Policía, y en actividades socioeconómicas que “desvirtúan” el rol militar y de la defensa.

“Compartimos la preocupación por la creciente militarización de América Latina y por la continua participación de las Fuerzas Armadas en misiones de seguridad interior, y en tareas de desarrollo socioeconómico que desvirtúan el rol militar y de la defensa”, dice el comunicado de los organismos.

Entre las agrupaciones de la sociedad civil que lo suscriben, se encuentran: de Argentina, el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS); de Estados Unidos, Washington Office of Latin America (WOLA); y de Perú, el Instituto de Defensa. Por Venezuela acudió la organización Control Ciudadano para la Seguridad, la Defensa y la Fuerza Armada Nacional y la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso).

Todas estas organizaciones civiles participaron como observadores en la VIII Conferencia de Ministros de la Defensa de las Américas, que concluyó el jueves de la semana pasada en Banff, Canadá. La conferencia se celebró bajo el lema: “Mejoramiento de la Defensa y de la Seguridad Hemisférica, Regional y Subregional: Fomento de la Confianza a través de la Cooperación y la Colaboración”.

En esa actividad, en la que participaron delegados de 34 países del hemisferio, estuvo por Nicaragua el coronel del Ejército, Juan Ramón Icaza, jefe de la Oficina de Organismos Militares Internacionales y la Secretaría de Defensa
En el documento, las ONG expresan la inquietud de sus firmantes por “el creciente desinterés y distanciamiento” de los participantes de la Conferencia por las discusiones en torno a la institucionalidad de la defensa, la necesidad de adecuar a las fuerzas militares a las democracias del siglo XXI y a la formación de civiles expertos en materia de defensa.

La debilidad de la región
“Observamos que los procesos de control civil de las Fuerzas Armadas en la región son aún incompletos, con ministerios de Defensa débiles y pocos funcionarios capacitados en temas de defensa y seguridad, delegando --en muchos casos-- la conducción civil de la defensa al ámbito castrense”, dice el documento.

De igual manera, consideran importante hacer siempre una diferenciación conceptual entre el rol de las fuerzas armadas y aquel de los cuerpos policiales y de seguridad.

“Insistimos en la importancia de incluir en la declaración de ministros la necesidad de diferenciar conceptualmente los roles de las Fuerzas Armadas y de las fuerzas policiales y de seguridad”, agregan.

Los organismos instaron a que los gobiernos modifiquen el reglamento de las conferencias para incluir una participación más extendida y fortalecida de las organizaciones de la sociedad civil e institutos académicos, entendiendo que éstas le aportan legitimidad social (ciudadana) y transparencia al proceso de las conferencias, además de importantes aportes técnicos y conceptuales.

Nicaragua no escapa, dice Ieepp
El director Ejecutivo del Instituto de Estudios Estratégicos y Políticas Públicas (Ieepp), al conocer el pronunciamiento, dijo compartir la preocupación de que los militares, sobre todo en Centroamérica, participen cada vez más en actividades que pertenecen al campo de la gestión civil, como la seguridad interna.

“Es decir, los militares ahora están haciendo cada vez más el trabajo de policías, y en Centroamérica sólo Guatemala tiene constitucionalmente establecido ese tipo de roles, porque en Nicaragua el Ejército puede intervenir sólo de manera excepcional o cuando la Policía haya sido rebasada”, explicó
Recordó que en años anteriores, los delegados de Defensa se habían comprometido a fortalecer la gestión civil en ese ámbito, pero en la actualidad, en el caso de Centroamérica, ya es casi irrelevante. “Siempre tienen más poder de decisión los generales que los ministros de Defensa”, dijo.

EU es responsable
Meléndez dijo que la “militarización” de América Latina es el resultado de las gestiones que hace el presidente de Estados Unidos, George Bush, a través del Comando Sur, para que los Ejércitos del continente tengan más incidencia en asuntos civiles.

“A la actual Administración estadounidense no le interesa hasta dónde pueden llegar a expandirse las funciones de los  militares en la sociedad, con tal de que trabajen codo a codo con ellos para enfrentar sus problemas de seguridad y narcotráfico en Estados Unidos”, dijo el director Ejecutivo del Ieepp.

“Por eso, tampoco les interesa en realidad si existe una institucionalidad que favorezca la gestión civil del sector defensa, y es incierto si les preocupa la rendición de cuentas de los militares antes los civiles, por eso es que nosotros (el Ieepp) no le agradamos al Ejército, porque les señalamos de manera clara sus debilidades en cuanto al cumplimiento de lo que en ley les corresponde hacer”.