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  • AFP

La 63a sesión anual de la Asamblea general de la ONU fue inaugurada este martes en Nueva York bajo la presidencia del ex canciller de Nicaragua Miguel D'Escoto Brockman, que estrenó el cargo con una dura crítica contra la hegemonía de Estados Unidos.

"Nuestro mundo está en un estado lamentable, inexcusable y, por eso mismo, vergonzoso", dijo en su discurso inaugural D'Escoto, sacerdote católico de 75 años, ex canciller sandinista que durante un año presidirá la Asamblea general.

Según D'Escoto, que no mencionó a Estados Unidos por su nombre, "es triste pero innegable que las graves violaciones a la paz y la seguridad internacional son perpetradas por algunos miembros del Consejo de seguridad que parecen incapaces de poner fin a su adicción a la guerra".

El debate general de la 63a sesión de la Asamblea general de la ONU, con la participación de jefes de Estado o Gobierno de los 192 países miembros del organismo mundial, se desarrollará del 23 de setiembre al 1º de octubre.

El cargo de presidente de la Asamblea se atribuye anualmente por rotación entre los diferentes grupos regionales.

En su discurso, D'Escoto presentó su visión de la situación mundial en una extensa pieza oratoria en la que llamó a democratizar el sistema de la ONU y acusó al Fondo Monetario Internacional (FMI) y al Banco Mundial de ser "instrumentos de dominación" controlados por Estados Unidos y Europa.

El diplomático dijo que durante su gestión impulsará una reforma para hacer que las decisiones de la Asamblea General de la ONU sean obligatorias para los Estados miembros, algo que requiere una reforma de la carta de Naciones Unidas.

D'Escoto citó como ejemplo el embargo norteamericano contra Cuba. "Aún con una avasallante mayoría de 184 votos contra 4, este embargo patentemente injusto y universalmente repudiado sigue en pie. Si la opinión del 95% de la ONU puede ser ignorada de esa forma, ¿para qué sirve la Asamblea general?".

En una rueda de prensa posterior, D'Escoto volvió a criticar a Estados Unidos y a su "guerra de agresión y ocupación" contra Irak, a causa de la cual, según él, "más de 1.200.000 personas murieron".

También criticó a Israel al declarar que la situación de los palestinos es "el mayor fracaso de la ONU" y que "ningún Estado miembro debería usar a otro como escudo para incumplir" con sus obligaciones internacionales.

D'Escoto defendió, en cambio, implícitamente a Rusia al declarar que "cuando Georgia invadió Osetia del Sur, violó claramente la carta de la ONU".

El diplomático dedicó su presidencia "a todos los desposeídos de la Tierra" y a la lucha contra el hambre y la pobreza.

"La raíz del problema mundial del hambre está en la inequidad en la distribución del poder adquisitivo entre y dentro de los países", dijo.

Adelantó que la crisis alimentaria mundial, el cambio climático, la escasez de agua, el desarme nuclear, el terrorismo y los derechos humanos serán los temas dominantes del debate general.

El lunes, al cerrar su 62ª sesión anual, la Asamblea General adoptó una resolución que solicita a sus Estados miembros iniciar negociaciones antes de febrero próximo sobre una ampliación del Consejo de seguridad de la ONU. "A pesar de ser un reto muy difícil, resolver el acertijo del Consejo de seguridad es algo que tenemos que asumir", dijo D'Escoto.