Miguel Carranza
  •   Managua, Nicaragua  |
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Un estudio diagnóstico del organismo regional del Centro por la Justicia y el Derecho Internacional, Cejil, identificó 53 casos de agresiones y de violencia contra las personas de la comunidad lésbico, gay, bisexual, transexual, transgénico, travesti e intersex, en un período de 1999 a 2011, en 15 municipios de 11 departamentos de Nicaragua.

La abogada Marcia Aguiluz, de Cejil, presentó los resultados del diagnóstico ante personas de la diversidad sexual en Nicaragua, y reconoció que existen subregistros y que en realidad los casos podrían ser mayores.

De las agresiones sufridas por estos ciudadanos y ciudadanas nicaragüenses, el estudio hizo el hallazgo de que 15 fueron asesinados, 10 de los cuales eran gays, cuatro trans y una lesbiana, además de 23 agresiones graves a esta población de la diversidad sexual.

Agresores desconocidos

Contrario a lo que ocurre con la violencia hacia las mujeres en Nicaragua, donde en la mayoría de casos el agresor es conocido, en este diagnóstico se determinó que en la mitad de los casos de agresión, el victimario o grupo de victimarios no eran personas conocidas previamente por la víctima; se identificó que en dos de los casos participaron como agresores, miembros de la Policía Nacional.

Aguiluz explicó que entre los principales hallazgos destaca que existe una cultura nicaragüense marcada por su fuerte carácter patriarcal, lo que significa que lo masculino predomina sobre lo femenino, y se manifiesta en diversas formas de violencia que se utilizan como formas de control y de dominación, lo cual influye en el rechazo a otras formas de expresión de la sexualidad humana.

Víctimas no recurren a denunciar

En el diagnóstico se reconoce que Nicaragua forma parte del grupo de países que cuentan con un tipo de legislación en contra de la discriminación por orientación sexual. El Código Penal nicaragüense reconoce como un agravante la comisión de delitos por motivos de orientación sexual, en el artículo 36, y penaliza la discriminación en lo laboral por la opción sexual de las personas.

Al respecto, Samira Montiel, Procuradora de la Diversidad Sexual, dijo que, efectivamente, hay avances en Nicaragua, pero que muchas veces las mismas personas de la diversidad sexual no utilizan los recursos que la ley les permite. Mencionó que en tres años han sido pocas las denuncias que ha recibido: en el primer año fueron seis, en el segundo 15, y este 2012 probablemente lleguen a 30 las denuncias.

Machismo, principal factor

El machismo es el enemigo principal de las personas de la diversidad sexual. Montiel recordó el caso de un joven en una comunidad del municipio Prinzapolka, en la Región Autónoma Atlántico Norte, RAAN, quien fue asesinado y la misma familia se negó a presentar la denuncia, porque lo preferían muerto a seguir pasando lo que consideraban la vergüenza de tener entre sus miembros a un gay.

En el estudio de Cejil se identifican las razones que obstaculizan el acceso a la justicia, como el miedo o la falta de confianza en la Policía Nacional, la carencia de capacitación, formación y empatía en oficiales de la Policía Nacional para atender a las personas de la diversidad sexual, como ciudadanos y ciudadanas sujetos y sujetas de derechos; la necesidad de una mayor coordinación y fortalecimiento de las relaciones interinstitucionales y una respuesta coordinada.