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Representantes de organizaciones de derechos humanos repudiaron la violencia policial que desembocó en la muerte del adolescente Luis Ángel Vargas, de La Paz Centro, pero también hicieron un llamado a la calma y rechazaron la reacción extrema de la población, la que consideraron una dura lección para toda la Policía Nacional y sus casos de abuso de autoridad.

El doctor Gonzalo Carrión, Director del Área Jurídica del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos, Cenidh, durante sus indagaciones en La Paz Centro comentó que si bien la situación que terminó con la quema de una patrulla en el barrio “Carlos Fonseca”, no se compara con los hechos que llevaron a la destrucción de la estación policial en La Paz Centro, ambas situaciones son un reflejo de descontento ciudadano, por el cual las autoridades deben analizar y reflexionar su accionar.


Un caso para recapacitar
“La Policía debe preguntarse por qué la situación llegó a la anarquía, preguntarse cómo están tratando a la comunidad y cómo están aplicando los procedimientos preventivos. Éste es un hecho muy negativo para la Policía, y opino que debe marcarse como un símbolo de la respuesta ante el abuso de autoridad, por lo que hay una serie de denuncias graves durante este año. Pero también la reacción viene del sentimiento de falta de acceso a la justicia y la impunidad, por lo tanto, es un mensaje que pide una revisión, no sólo del accionar policial, sino también para los operadores de justicia”.

El abogado del Cenidh señaló que sus delegaciones tenían una serie de denuncias contra los agentes de La Paz Centro, pero no excedían a los de Nagarote y la ciudad de León. Por lo tanto, las autoridades deben analizarlo muy bien para encontrar respuestas y tomar medidas integrales a nivel nacional y evitar otra explosión popular.

“La situación no es sólo de La Paz Centro. Los malos ejemplos se reproducen, tal como sucedió en el barrio ‘Carlos Fonseca’, lo que demuestra un irrespeto a la institucionalidad. Así que es sano que se llegue al fondo del asunto y se tomen las medidas pertinentes contra los oficiales involucrados en la muerte del adolescente”, dijo Carrión.


Un llamado a la calma
Norma Moreno, Procuradora Especial para la Niñez y la Adolescencia, indicó que su institución tomará el caso de oficio, y solicitó a la población que tenga calma y confíe en las palabras de la Directora de la PN, primera comisionada Aminta Granera, quien dijo que se hará justicia.

“Espero que eso se dé tanto en este caso como en cualquier otro donde la actuación policial ha sido muy criticada. Luis Ángel era un menor de edad que en su casa fue atacado por tres hombres uniformados, entrenados y armados, que debieron respetar en todo momento su integridad física y psicológica.

La Policía no tiene justificación por privar de su vida a este adolescente”, expresó la Procuradora, quien dijo estar indignada por el suceso. “Pero tampoco es correcto haber llegado a la anarquía. Aunque no es para justificarse, fue una reacción a la serie de abusos de autoridad, por lo cual la población explotó en ira”, agregó.

Tanto la procuradora Moreno como el doctor Carrión concordaron en que se debe preparar mejor a los agentes policiales, capacitándolos en el respeto a la vida, y a la seguridad e integridad de las personas.