•   El Viejo, Chinandega, Nicaragua  |
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En la celebración de la Lavada de la Plata y los 450 años de la llegada de la Virgen del Trono al Santuario Nacional Mariano de El Viejo, Chinandega, el Arzobispo de Managua, monseñor Leopoldo Brenes, instó a los nicaragüenses a trabajar juntos por el desarrollo de la nación, principalmente ahora que el país cuenta con más territorio, tras el fallo de la Corte Internacional de Justicia, CIJ, de La Haya.

El prelado, quien celebró la misa del 6 de diciembre junto a los obispos Abelardo Mata, Rolando Álvarez, Silvio Báez, Bosco Vivas Robelo, Jorge Solórzano, y sacerdotes del occidente del país, aseguró que es una bendición que la Inmaculada Concepción de María nos siga acompañando, y con su manto sagrado nos cubra en los tiempos malos y buenos.

En cuanto a la falta de empleo y a la migración de nicaragüenses hacia otros países, Brenes expresó que “todos los pueblos tenemos una parte que está bien y otra parte que está mal. Pero le pedimos a la Virgen María, ojalá que un día todos tengan lo necesario para comer y cumplir con sus necesidades”.

Calificó la “Gritería” como la gran peregrinación mariana de Nicaragua, porque es el único momento en que la población se desborda por las calles unida en el grito: ¡Quién causa tanta alegría!… ¡La Concepción de María!

Obispo Vivas no cree en profecías

El Obispo de la Diócesis de León y de Chinandega, monseñor Bosco Vivas Robelo, afirmó que es voluntad de Dios que de la mano de La Purísima, continuemos caminando por esta tierra, trabajando para que las relaciones en la familia y en la sociedad se hagan más acordes con nuestra fe.

“Esa fe nos lleva a esperar contra toda esperanza que no faltará la intervención divina si nosotros hacemos lo que como cristianos tenemos que hacer: vivir el amor, construir la paz, perdonarnos unos a otros y vencer el mal con el bien”, afirmó el Obispo.

Expresó que el poder del mundo se logra con las riquezas acumuladas con egoísmo, y con los honores que dan los cargos importantes. Pero señaló que si tenemos limpio el corazón y hablamos con Dios, en la oración veremos muy claro que ese poder, esas riquezas y esos honores, son quebradizos e inseguros.

Rogó a la Virgen del Trono protección en Nicaragua para la Iglesia católica, que se dispone a celebrar el primer centenario de la Provincia Eclesiástica, para que se renueven las bendiciones que hace 30 años descendieron sobre la patria, cuando el país se consagró al Inmaculado Corazón de María.

Dijo que no cree en las profecías de los mayas, que según su calendario el fin del mundo llegaría el próximo 21 de diciembre, e instó a los nicaragüenses a mantener la fe fundamentada en la palabra de Dios.