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En los últimos años, semana a semana han venido subiendo los precios de los combustibles y la única explicación ha sido siempre la misma: suben porque en esa misma medida crece el valor del barril de petróleo y nada podemos hacer en Nicaragua.

Desde hace varios meses, ese mismo precio del petróleo ha descendido bruscamente, y cuando el ciudadano se pregunta por qué consecuentemente no se reducen en la misma medida los precios de los combustibles, nadie se atreve a dar la cara o a atinar una respuesta. Ni el Gobierno, ni el sector privado petrolero, ni el ministerio de eso que se llama Petronic y que no se sabe si volvió al Estado, si continúa arrendado o si cambió de arrendatario.

Ejemplos clarísimos son las mismas cifras que reflejan y manejan las instituciones del Estado respecto de los precios internacionales y nacionales de los combustibles.

Tras caer cerca de 10 dólares el lunes y el martes pasado, el barril de petróleo de referencia para Nicaragua ayer registró la mayor ganancia porcentual de los últimos tres meses (US$ 6.01). Cerró este miércoles en 97 dólares con 16 centavos, según la Bolsa Mercantil de Nueva York (Nymex), pero ni eso remonta su cotización del año, pues se mantiene más de 50 dólares por debajo del último precio récord de julio pasado. Una caída de más de un tercio del precio máximo del año.

Una comparación coincidente
De forma coincidente, el crudo ahora tiene el mismo precio con que inició este año. La cotización de hoy es la misma que se registraba el dos de enero de 2008, cuando el litro de gasolina súper (premium o superior) se cotizaba en Managua en un promedio de 20 córdobas con 41 centavos (C$ 77.26 por galón), según los archivos del Instituto Nicaragüense de Energía (INE) y del Ministerio de Energía y Minas (MEM).

Para entonces, el litro de gasolina regular tenía un precio promedio de 19.88 córdobas (C$ 75.25 por galón) y el diesel llegaba a los 18.81 córdobas (C$ 71.20 por galón). El kerosén apenas costaba 14.33 córdobas (C$ 54.24 por galón). “Esos precios obedecen a los movimientos experimentados en la cotización del crudo internacional”, decía INE en esa fecha.

Dos más dos no es cuatro
Considerando la lógica del mercado, del Gobierno y de la industria petrolera nacional, esos mismos precios deberían reflejarse hoy en las pizarras de las gasolineras de Managua, pero ahora, aunque se tiene el mismo precio internacional del crudo, cada litro se cotiza entre cinco y nueve córdobas más caros.

El litro de gasolina súper se cotiza cinco córdobas más caro (C$ 26.03 por litro); la gasolina regular igual (C$ 24.81), y el diesel refleja más de tres córdobas por encima de aquellos precios de enero (C$ 21.98). El kerosén ahora se vende en 23.81 córdobas, es decir, más de nueve córdobas más caro.

Cada uno de estos detalles los pueden confirmar los técnicos del INE y del MEM en sus propios archivos, quienes, además, dejan en evidencia que el precio de los hidrocarburos en general ahora registra un brusco descenso, pues así lo muestran al referirse al Gas Licuado de Petróleo, que por quinta semana consecutiva reporta una baja a partir del domingo pasado.

¿Viene otra alza?
Los técnicos del INE hoy se disponen a revelar los precios mínimos, máximos y promedio que se registran esta semana en 75 gasolineras capitalinas, los que muestran una fuerte tendencia al alza pero sin explicación alguna, pues aseguran que dicha cotización fue liberada mediante el Decreto Presidencial 106-99, que puso en vigencia Arnoldo Alemán el seis de septiembre de 1999.