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Con fuertes medidas de seguridad y minuciosas revisiones a periodistas y a abogados, la tarde de este lunes dio inicio el juicio oral y público que se desarrolla contra 18 mexicanos, que haciéndose pasar como periodistas de Televisa, fueron capturados en agosto pasado en Las Manos, con seis camionetas Van, y US$9.2 millones.

Dos oficiales de la Policía Nacional y un funcionario de la Dirección General de Migración y Extranjería, DGME, de un total de ocho testigos presentados por el Ministerio Público, afirmaron que Raquel Alatorre Correa, les aseguró que venían a Nicaragua a investigar el lavado de dinero que supuestamente estaría haciendo el empresario mexicano Carlos Slim.

No obstante, los testigos mencionados señalaron que los detenidos, al momento de ser interrogados, se contradijeron en sus versiones sobre sus intenciones de entrar a nuestro país. A la 1:50 de la tarde iniciaba el juicio, a cargo del juez Edgard Altamirano, en el Juzgado Noveno de Juicio.

Pero previamente, a la 1:34 pm, Alatorre Correa ingresó a la sala correspondiente, también lo hicieron el jefe de la Unidad Contra el Crimen Organizado del Ministerio Público, Javier Morazán, el fiscal Giscard Moraga, el representante de la Procuraduría, los seis abogados defensores y la mayoría de los 80 periodistas --entre nacionales y extranjeros-- que se acreditaron ante la oficina de prensa del complejo judicial.

Entre los detenidos están Alatorre Correa y también Cecilio López Gutiérrez, quien al parecer es policía municipal de la ciudad mexicana de Durango, según investigadores.

Fuertes medidas de seguridad

Las medidas de seguridad en este caso son más extremas que en el juicio por narcoactividad conocido como Osuna-Fariñas, porque hay un mayor número de policías, y el registro técnico de  equipos periodísticos ha sido más minucioso. Incluso a los abogados y a los periodistas antes de entrar a la sala se les puso un brazalete verde para permanecer en el lugar. El brazalete se le quitaba al periodista o al abogado, si en algún momento abandonaba la sala.

“(Los procesados) se identificaron como periodistas, por lo tanto nosotros no podemos confiarnos porque alguien me diga que es periodista, tenemos que realmente verificar la información que corresponda, y por eso el día de hoy (ayer) están todas estas medidas para que realmente los que están aquí estemos nosotros seguros de que son de medios de comunicación responsables, con sus identificaciones correspondientes, así como también cualquier otro funcionario que esté aquí”, justificó la comisionada general Glenda Zavala, jefa de la Dirección de Auxilio Judicial Nacional.

Los periodistas ingresamos por el costado sur del complejo judicial y fuimos revisados en tres ocasiones --dos por parte de funcionarios de los juzgados y una por parte de la Policía--, mientras los uniformados resguardaron el interior y exterior del edificio judicial.

Piden culpabilidad para mexicanos

El fiscal auxiliar Giscard Moraga y el procurador Abraham Abarca solicitaron que los 18 mexicanos acusados por narcotráfico, lavado de dinero y crimen organizado sean condenados, teniendo en cuenta el sinnúmero de pruebas que poseen en su contra, mientras los abogados defensores cuestionaron el actuar policial en relación con las horas de detención a que fueron sometidos sus clientes, sin tener derecho a un abogado y sin que supieran que eran objeto de una investigación criminal, entre otros.

El testigo código número tres, con el rostro oculto, es un agente de la DGME, y aseguró que Alatorre dijo que venía a Nicaragua a investigar a un mexicano que se dedica a lavar dinero. El testigo código uno, también con la identidad protegida, es un oficial de Inteligencia del departamento de Nueva Segovia, y detalló aún más, diciendo que la supuesta líder mexicana expresó que se trataba de un empresario de nombre Carlos, de la cadena de supermercados Walmart. Este agregó que la mujer aseveró que luego irían a Costa Rica a investigar una cadena de hoteles.

Mientras, el testigo código dos, con el rostro oculto, es un policía del mismo departamento, aseveró que Alatorre dijo que venían a investigar a algunas instituciones estatales, pero luego cambió su versión diciendo que buscarían información del empresario Slim.

Eugenia Mejía, Gerente de División de Cuartos del Hotel Holiday Inn, fue la testigo número seis propuesta por la Fiscalía, quien indicó que los procesados se registraban en el lugar a nombre de Televisa o de Alatorre. Agregó que estos llegaron en cinco ocasiones, y la última fue el pasado 22 de agosto. Otro testigo policial señaló que había partículas de cocaína en las seis Van y en siete de los 21 bolsos donde trasladaban el dinero.

El juicio continuará hoy a partir de la 1:30 de la tarde.