Ernesto García
  • Managua, Nicaragua |
  • |
  • |
  • elnuevodiario.com.ni

Tres de los 18 mexicanos acusados de ser parte de una banda de presuntos narcotraficantes, conocidos como “falsos Televisa”, han expresado su deseo de ser trasladados a México.

Los mexicanos solicitantes son Juan Luis Torres, Guillermo Villagómez Hernández y Valentín Delgado Guillén, cuya defensa la ejerce la abogada Johana Fonseca.

“Ellos quieren ser trasladados a su país, porque aseguran que están recibiendo maltrato por parte de las autoridades policiales”, refirió la litigante citando a sus representados, que junto con otros 15 mexicanos enfrentan cargos por narcoactividad.

González se quejó porque, según sus representados, las autoridades policiales no les dejan pasar artículos para el aseo personal, ropa y repelentes, razón por la cual tienen picaduras de zancudos en todo el cuerpo.

Durante la tercera audiencia del juicio que se realizó el pasado jueves en el Juzgado Noveno Distrito Penal de la capital, varios de los reos a través de señas expresaron su deseo de ser traslados a su país.

Presidenta CSJ: solo con sentencia firme

La presidenta de la Corte Suprema de Justicia, CSJ, Alba Luz Ramos, dijo que los mexicanos deberán esperar que concluya el juicio y que haya sentencia firme para que puedan ser extraditados o enviados a su país, a cumplir la pena que un juez o un tribunal nicaragüense les imponga

“Hay que esperar que estén sentenciados, para que a través del convenio de intercambio de reos puedan ir a cumplir la condena a su país”, explicó la presidenta del supremo Tribunal.

La extradición o el cumplimiento de pena en el extranjero, tratado al que desean acogerse los tres reos, tendría que esperar a que concluya el proceso judicial, porque por territorialidad le corresponde a Nicaragua juzgarlos, indicó la presidenta de la CSJ.

Requisitos para cumplir condenas en el extranjero

Que haya sentencia firme y definitiva.

Que el sentenciado exprese su consentimiento al traslado, habiendo sido informado previamente de sus consecuencias.

Que el hecho por el cual haya sido condenado el reo también sea delito en el país receptor.

Que la persona sentenciada sea nacional del país que lo recibe.

Que la condena a cumplirse no sea la pena de muerte.

La condena no deber ser inferior a los seis meses de prisión.

La aplicación de la sentencia no debe ser contraria al ordenamiento jurídico del país receptor.