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La delegación del Ministerio de Educación, Mined, decidió retirar de por vida de las aulas a un profesor de la Isla de Ometepe, declarado culpable de lesiones psicológicas en perjuicio de un alumno.

El último día que Paulino Arístides Álvarez Martínez, de 46 años, dedicó al magisterio fue el cuatro de diciembre, ya que al día siguiente recibió la carta de despido que fue emitida por la delegación departamental del Mined de Rivas.

La drástica medida que adoptaron las autoridades de Mined, fue fundamentada por el fallo de culpabilidad que el juez suplente del juzgado Local de Moyogalpa, Bayardo Castillo, dictó el 23 de noviembre en contra del profesor.

Álvarez impartía clases en el Instituto Juan Roberto Smith, de Moyogalpa, hasta que la madre de uno de sus estudiantes de geografía y educación física, lo acusó de causarle lesiones psicológicas a su hijo desde mediados de marzo de 2011.

La denunciante acusó al profesor de llamar por sobrenombres a su hijo, tales como “Pelota de fútbol” y “Niño Teletón”. “En una ocasión hasta le tocó las nalgas”, dijo.

El expediente judicial también relata que a veces el acusado le hacía gestos con los dedos a su alumno o le decía que él y su padre eran ladrones, provocándole al adolescente un episodio depresivo leve, y los padres al final lo trasladaron a otro colegio.

El juez consideró que las pruebas eran suficientes, por lo que declaró culpable a Álvarez y lo condenó a un año de presidio, pero el abogado defensor solicitó el beneficio de la suspensión de la ejecución de la pena y la solicitud fue admitida por el judicial debido a que no tenía antecedentes, pero lo obligó a pagar una fianza de C$23,131.02 y presentarse una vez al mes al juzgado de ejecución de sentencia y vigilancia penitenciaria de Rivas.

Con esta sentencia, el Mined fundamentó el despido con el artículo 25, inciso 5 de la Ley de Carrera Docente, y el retiro definitivo lo sustentó de acuerdo al artículo 77 del reglamento de la misma ley.

Pero a criterio del profesor, se trata de una "pasada de cuentas", porque él y otros maestros defendieron manzana y media de tierras que pertenecen al Instituto, pero que la Alcaldía de Moyogalpa las quería para reubicar a los afectados por las inundaciones de 2010.