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Los pobladores de Masatepe se quejan ante la Empresa Nacional de Acueductos y Alcantarillados, Enacal, por la falta de agua, tanto en la zona urbana como rural.

La problemática que afecta a todo el municipio ha motivado a la población a realizar una marcha hasta las instalaciones de Enacal para que resuelva el problema que afecta a más de 28 mil personas. Mientras, Xiomara Potosme, delegada departamental de Enacal en Masaya, expresó que “el desabastecimiento se debe a desperfectos en la bomba ubicada en el pozo San José que abastece al casco urbano y una parte del sector rural”.

“Hemos invertido más de 15 mil córdobas en cambio de piezas y equipamiento, así como transporte para restablecer el líquido vital para darle solución a la demanda de la población”, dijo.

Largo rato

Sin embargo, la población reclama porque el problema se agrava con el pasar de los días. “El agua llega a las casas solamente dos horas, eso es un gran problema porque en nuestro negocio dependemos del agua, tenemos que levantarnos temprano a llenar los recipientes, ya que diario hacemos sopa de mondongo y el agua es indispensable”, dijo Esther Reyes Manzanares.

Y es que la falta del vital líquido no solo afecta las labores domésticas, sino también a diversos sectores de la ciudad. “A diario, el agua llega a las cuatro de la mañana y se va a las seis, tenemos un mes de estar con este problema.

En la estación de Policía hacemos lo posible para recoger agua para los 38 presos que tenemos”, sostuvo el policía voluntario, Dionisio Sánchez. Añadió que la única respuesta de Enacal es que una bomba se quemó.

Por su parte, Marta Vásquez, líder del movimiento de personas con discapacidad de Masatepe, hizo un llamado a los Gabinetes del Poder Ciudadano para que se regule esta situación.

La dirigente hizo ver que hay personas parapléjicas que necesitan su aseo personal. “Que se pongan la mano en la conciencia y que mejoren el abastecimiento de agua potable”, recalcó Vásquez.

Cobros puntuales

Otra de las quejas de la población es que mientras hay problemas de suministro, la factura llega puntual a las casas, negocios e incluso a las iglesias.

“El agua la están racionando, pero las facturas llegan puntuales. Aquí en la iglesia llenamos los barriles para darle mantenimiento a nuestra parroquia y el padre Luis Herrera tiene su pipa para cubrir la falta de agua”, dijo Blas Sánchez, sacristán de la iglesia de la Santísima Trinidad.

Ricardo López, fundador de la Casa del Adulto Mayor, afirmó que “la falta del agua es un problema, mientras los cobros llegan puntuales”.

“En mi caso pago C$450 y hay días que del todo no llega, esperamos que las autoridades municipales y nacionales nos tomen en cuenta”, refirió el sexagenario.