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El avistamiento de un puma adulto que aparentemente escapó del cautiverio de alguna vivienda particular, ha puesto en zozobra a los vecinos de algunas zonas de la Carretera a Masaya aledañas al Zoológico Nacional. Una intensa búsqueda realizada ayer por expertos de ese parque, no brindó resultados.

Eduardo Sacasa, especialista en fauna silvestre del Zoológico Nacional, dijo que la campanada de alerta fue dada por Ismael Mercado, el cual es un extrabajador del lugar, quien llamó al parque para alertar que su esposa había avistado al felino en las primeras horas de la noche del jueves.

De inmediato, Sacasa y los trabajadores del Zoológico iniciaron una exhaustiva búsqueda del peligroso animal, entre las siete y las nueve de la noche de ese día, pero no se pudo dar con su paradero. 

“Lo único que encontramos fue una huella del animal, que por su gran tamaño podemos decir que es adulto”, dijo el experto.

“Les pedimos a todas las personas que no traten de agarrarlo y (que) mejor llamen a un especialista del Zoológico si se encuentran con él”, advirtió Sacasa, quien presume que el felino se escapó de algún sitio donde estaba en cautiverio, pues la zona no es hábitat de este tipo de especie, por estar muy poblada.

Agregó que la crianza de estos animales silvestres es una práctica ilegal penada por la ley, por eso se hace un llamado a todas las personas que tengan estas especies en sus casas, que las donen al zoológico, ya que pueden poner en peligro la vida de muchas personas, además, no les brindan la alimentación ni el cuido adecuados.

Aclaró que el puma no pertenece al Zoológico, situado a la altura del kilómetro 16 de la vía Managua-Masaya, pues las autoridades del parque realizaron un recuento de las especies del parque y no les hace falta ninguno.

“Una forma de controlar y de capturar a estos animales es lanzándoles dardos tranquilizantes para luego meterlos en una jaula. Este procedimiento solo puede ser ejecutado por personas expertas en el tema, ya que para hacer esto se necesita un proceso, y, por supuesto, mucha práctica, por eso ante cualquier avistamiento hay que dar parte a miembros del zoológico”, finalizó Sacasa.

Animal amenazado

Actualmente el ser humano ha ocupado gran parte del hábitat del puma, por lo que se ha visto obligado a atacar al ganado. Este comportamiento ha provocado una cacería indiscriminada que ha reducido considerablemente su población. Por esto, a nivel internacional, está clasificado como casi amenazado.

Especie de cuidado

El puma puede tener una o más guaridas en su territorio, generalmente, bajo árboles o en formaciones rocosas. Al caer la tarde abandona su guarida (a excepción de la época de celo) y comienza a recorrer su territorio en busca de alimento.

Cuenta con un agudo olfato y con una excelente visión nocturna; además de un caminar silencioso, propio de todos los felinos, tiene una gran fortaleza y mata a sus presas de una dentellada en el cuello o en las vértebras cervicales.

El cuerpo de un puma adulto alcanza una longitud de 103 y 197 centímetros. El peso es variable: oscila entre 31 y 55 kilogramos. Los ojos son de un hermoso color verde amarillento que le ayudan a la visión en las noches oscuras entre la maleza. En el hocico tiene cuatro colmillos grandes y varios dientes incisivos más pequeños, que utiliza para desgarrar la carne de sus presas.