•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • AFP, EFE y ABC

El presidente cubano Raúl Castro se reunió este fin de semana con los cuatro principales dirigentes venezolanos en La Habana, donde el mandatario Hugo Chávez convalece de su cuarta operación de cáncer, informó ayer un comunicado oficial.

Castro “intercambió en la tarde de ayer (sábado) con los compañeros Nicolás Maduro, vicepresidente ejecutivo de Venezuela; Diosdado Cabello, presidente de la Asamblea Nacional y primer vicepresidente del Partido Socialista Unido de Venezuela; Rafael Ramírez, vicepresidente del gobierno venezolano, y Cilia Flores, procuradora general del hermano país”, dijo el texto.

La conversación se realizó en el salón de protocolo del Aeropuerto “José Martí”, donde Castro despidió la tarde del sábado a los presidentes Cristina Kirchner, de Argentina, y Ollanta Humala, de Perú.

Maduro, a quien Chávez delegó tareas económicas y designó como heredero político antes de someterse a su cuarta cirugía de cáncer en La Habana, el 11 de diciembre, llegó a Cuba la tarde del viernes, y sostuvo conversaciones, por separado, con Castro y Kirchner.

El vicepresidente acudió al aeropuerto a darles la bienvenida a Cabello y a Ramírez, quienes arribaron a Cuba el sábado en la tarde.

Chávez, de 58 años, convalece en un hospital de La Habana y no ha hecho ninguna aparición pública desde la operación del 11 de diciembre. Su hermano, Adán, informó el sábado que Chávez “continúa asimilando de buena manera el tratamiento, y cada día avanza en su recuperación”.

Oposición critica

La oposición venezolana criticó ayer que La Habana se haya convertido en el “centro político” del país, y denunció la “clara injerencia” del Gobierno de Cuba, donde se encontraba reunido el alto Gobierno, mientras los venezolanos aguardan noticias sobre la salud del presidente.

“Hoy domingo estamos viendo como el alto Gobierno se reúne, ¿dónde?, ¿en Caracas?, ¿en Miraflores? No, en La Habana, en La Habana se están tomando las decisiones, y esto, por supuesto, que es una clara injerencia a la soberanía nacional”, denunció en una rueda de prensa el dirigente opositor Leopoldo López.

“Evidentemente, la capital de Venezuela se mudó a La Habana, como si fuésemos una colonia de otro país”, lamentó López, quien, no obstante, señaló que la oposición respeta la decisión del mandatario de tratarse en la isla.

En las últimas semanas, tanto Maduro como Cabello y Ramírez, han viajado a la isla regularmente, al igual que otros miembros del Gobierno, aunque los informes sobre la salud del dignatario cada vez son más escasos y faltos de detalles médicos.

Periódico ABC habla de estrategia oficial

Según el diario español ABC, la consigna estaba clara desde el principio: “Sería deseable que los niveles de información sobre la dolencia exacta del presidente siguieran siendo reservados y se limitaran las referencias que pudieran dar ‘pistas’ a la oposición”.

El documento interno chavista, realizado tras las primeras operaciones de Hugo Chávez, de junio de 2011, añadía: “Es más, el dar señales contradictorias o decir ‘medias verdades’ podría coadyuvar a que la oposición siguiera realizando sus análisis de manera ciega, alimentando las ansias de poder dentro de la misma y, por ende, su división y fragmentación política”.

La estrategia se diseñó en el círculo estrecho que rodeaba a Chávez y dichos estrategas advertían que demasiados signos evidentes de enfermedad, “si no se controlan adecuadamente podrían transmitir una imagen de degradación y agotamiento manipulables por los enemigos tanto a nivel nacional como internacional”.

“No conviene”, añadía el documento en negrita, “que la imagen de lucha del presidente contra la enfermedad, que es necesario transmitir, pueda derivar en la imagen de un hombre enfermo”.