•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • elnuevodiario.com.ni

Diedrich García es apasionado a las Matemáticas. Desde pequeño los números le han obsesionado. Hace una semana se despertó a las dos de la madrugada y una hora después salió en bus hacia Managua, desde su natal Río Blanco, para realizar el examen de admisión en la Universidad Nacional de Ingeniería, UNI.

Dice que no iba nervioso, aunque sabía que se estaba "jugando" su futuro. Cuatro semanas pasó preparándose, por al menos cinco horas al día, para realizar el temido examen de Matemáticas. Aunque él confiaba en su fortaleza en esa materia.

Convenció a su mamá de que lo dejara "intentar" hacer el examen de admisión, confiando en que haber obtenido un promedio de 100 en el quinto año de secundaria en esa materia le garantizaría su ingreso a la universidad.

Seguro

"Sabía que tenía oportunidad porque siempre he sido bueno en las Matemáticas y, además, necesitaba la beca”, dice.

Él, junto a otro joven de Managua fueron los únicos en obtener la calificación de 100 puntos en el examen que la UNI aplicó a 2,770 alumnos que intentaban ingresar en esa alma mater.

Primero en la familia

Este joven de 17 años es el primero en su familia que estudiará en la universidad, proveniente de una familia humilde del norte del país.

"Nadie en mi familia había podido estudiar en la universidad; desde mis abuelos hasta ahora, yo seré el primero que lo haga", dice sin ningún tono de orgullo.

García es moreno, bajito y de rostro poco sonriente; es hijo de un albañil y de una vendedora de comida del municipio Río Blanco, Matagalpa, ubicado a 248 kilómetros de la capital.

Durante la conferencia que organizó la UNI ayer para dar a conocer los resultados del examen de admisión, lucía nervioso ante las preguntas de periodistas de los distintos medios de comunicación.

Recibirá beca

El Secretario General de la UNI, Diego Muñoz, dijo que este joven recibirá una beca de tipo A, que consiste en un estipendio de 1,500 córdobas mensuales.

Además, que gestionarán con el Gobierno la entrega de una beca Alba, que consiste en 50 dólares al mes.

También se le ayudará con una beca de alojamiento, porque al vivir en una zona retirada, se le dificulta viajar hacia la universidad.

“Siempre lo supe”

García confiaba en que le darían la beca para poder estar en Managua y estudiar durante cinco años la carrera de Ingeniería Civil.

"Mi mamá me había dicho que vendería más para poder ayudarme, pero sabíamos que difícilmente podría mantenerme en Managua solo", dice.

De alguna manera confiaba que con su talento en las Matemáticas obtendría la beca necesaria para estudiar.

Siempre supo que quería estudiar alguna ingeniería, porque “llevan muchas Matemáticas".

"Que yo quería ser ingeniero lo tuve claro todo el tiempo, entre las carreras busqué la que me atrajera más, pero que lleve Matemáticas es lo mejor", menciona.

 

Despreocupado en otras materias

Diedrich García confiesa que su talento siempre han sido las Matemáticas, porque en el resto de las clases que cursó en el Instituto Nacional Autónomo Sol Oliva Lombardi, en el municipio de Río Blanco, no le iba tan bien.

“Mi promedio en Matemáticas era de cien, porque era la única clase que me emocionaba. En otras clases no ponía tanto interés, como en Biología y Español", menciona.

En ese sentido, cree que los estudiantes deben potenciar sus talentos y buscar en lo que son realmente buenos.