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Dos noticias han aparecido en casi un mes en diarios vascos de Guipuzcoa, provincia de España. La primera fue el 11 de agosto, donde decían que cuatro ciudadanos nicaragüenses fueron detenidos por agentes del Cuerpo Nacional de Policía acusados de apropiarse mediante engaños desde 1997 de más de 90 mil euros de una anciana de San Sebastián (cabecera departamental de Guipuzcoa), a la que cuidaba una de las personas arrestadas.

Y la última noticia fue un escándalo para la escasa comunidad nicaragüense del país vasco. El periódico “Diario Vasco” y “Gara” informaron el 20 de septiembre que nueve personas fueron detenidas en una operación contra el blanqueo de capitales, por la que desde el año 2006 se habrían enviado al extranjero más de 32 millones de euros (46.08 millones de dólares) procedentes de diversas actividades delictivas. Entre ellos menciona que a Nicaragua fueron enviados 4.3 millones de euros (6.19 millones de dólares).

Para conocer un poco más al respecto y saber cómo se sienten los compatriotas, nos comunicamos vía telefónica con un nicaragüense inmigrante radicado en San Sebastián-Donostia. “Mario” (por su seguridad y a solicitud de él nos pidió que omitiéramos su nombre), dice en primer lugar que le resulta extraño que se hayan enviado esos millones de euros a Nicaragua mediante las agencias de remesas cuando éstas las controlan las autoridades.

Según la policía española, en la operación denominada “Nicos”, “los investigadores detectaron numerosas irregularidades en los giros efectuados al extranjero, a través de cinco locutorios (agencias de envíos), dos en Irun y tres en Donostia”.

“Mario” es un profesional graduado de la Universidad Nacional Agraria (UNA) que llegó de Madriz, Somoto, Nicaragua, a San Sebastián-Donostia, Gipuzkoa, una de las tres provincias que conforman el país vasco a 500 kilómetros de Madrid. Su llegada el año pasado es porque en esa zona hay muchos somoteños debido al convenio de colaboración del país vasco con la ciudad de Somoto y dice que se fue de Nicaragua “en busca de nuevos retos con el fin de mejorar nuestra calidad de vida y la de mi familia que hemos dejado allá”.

“Aquí venimos personas con diferentes niveles académicos y con un universo de conocimientos y experiencia laboral, que por diferencia de homologación profesional tenemos que trabajar como un emigrante más, esperando recibir parte del beneficio por nuestras labores fuera de nuestros conocimientos profesionales”, dijo.


Centro turístico
Gipuzkoa está situada a orillas del mar cantábrico, en la zona fronteriza con Francia, por consiguiente el turismo es la principal actividad económica de la región y donde los inmigrantes ilegales encuentran un medio de sustento. Normalmente esta actividad se desarrolla con mayor auge en la estación de verano que va del 21 junio al 20 de septiembre. Pero hay cantidades de fábricas en las cuales un inmigrante ilegal no puede trabajar, igual que en la construcción, porque piden papeles que estén en regla.

Al respecto, “Mario” nos comentó que los nicaragüenses que han llegado a esa zona cuentan con un salario promedio de entre 800 y mil 500 euros (entre unos mil 100 y dos mil 100 dólares). La mayor parte de la población de inmigrantes son mujeres que tienen dos modalidades de salario, “uno por el cuido de adultos y limpieza que trabajan internas (domésticas de ‘dormida adentro’) o externas, de acuerdo a esta condición, así es su salario. Hay otro grupo de nicaragüenses que devengan salario trabajando en hostelería. Esos son los que ganan mejor”.

Asegura que los varones normalmente trabajan en fincas, en hostelería y muy pocos en empresas o en la construcción debido a su estatus migratorio.

Cuando le preguntamos si era posible hacer grandes cantidades de envíos de dinero, su respuesta fue otra pregunta categórica: “¿Con ese salario? Si aquí gastamos como promedio 500 euros para poder vivir y si alguien gana 800 únicamente le manda unos 300 euros (432 dólares) a su familia. ¿Cómo vamos a poder enviar tanto dinero, si además los envíos son controlados por las autoridades?”.


Son muchos los nicas en Gipuzkoa
“¿No entiendo por qué aparecen más números de personas haciendo envíos y tanto dinero?, según ellos –volvió a preguntarse vía telefónica–. Tenemos un límite de envío y no podemos mandar más allá de ese dinero. A mí me consta que es muy difícil enviar mucho dinero”, además de lo que les cuesta ganárselo.

Según el reporte periodístico del “Diario Vasco” y que cita a la policía española, los inmigrantes nicaragüenses en Gipuzkoa son unos 553, pero Mario asegura que hay mucho más de eso. “No es como dicen, a como lo estoy leyendo ahorita en la página 9 del periódico aquí, somos muchos más nicaragüenses en San Sebastián-Donostia”.

La población de inmigrante de origen latino en Gipuzkoa la conforman principalmente ecuatorianos, colombianos, peruanos, bolivianos “y en menores cantidades nicaragüenses y hondureños”.

“Dichas versiones de la policía y publicaciones de los periódicos nos hacen preocupar a los ciudadanos nicaragüenses, debido a que todos venimos a recibir dinero por trabajo realizado”, se lamentó “Mario”.

Existe una escala salarial con la cual se especifica el monto máximo de dinero que se permite enviar como remesa familiar desde la provincia de Guipuzkoa, y ese dinero sólo sirve para palear un poco la situación económica que se vive actualmente en Nicaragua y resto de países latinoamericanos.

En la práctica, dice “Mario”, esto es un motivo más de preocupación, ya que posteriormente las autoridades del país (España) pueden tomar medidas o represalias en contra de inmigrantes “y obligarnos a regresar a nuestros países de origen”.


Presión xenofóbica
Al preguntarle cómo se sentía en relación con la presión de las autoridades migratorias y de la xenofobia que se ha generalizado en España, “Mario” respondió: “Reconozco que existe en las estaciones de buses, estaciones de trenes, donde te piden documentos legales y si no los tenés te llevan, te hacen chequeos y luego te hacen cartas de deportación”.

Comentó que dicha xenofobia viene de parte de las autoridades. Esto se vio en el comentario que hizo el ministro del Trabajo, quien dijo: “… la culpa ante la falta de trabajo y el problema de la economía de España es de los inmigrantes”.

Mucha gente entonces estuvo en contra del comentario y los medios de comunicación hicieron eco. “En esta zona no hay maltrato, pero sí en la zona central (provincias como Valencia y Murcia) donde persiguen a los inmigrantes”.

La zona central de España se caracteriza por la alta producción agrícola, principalmente de uvas, naranjas y cítricos en general.

“Por ejemplo, tengo un amigo que está en esa zona, estaba hablando por teléfono con él y me dijo ‘te dejo que ahí vienen (migración) a perseguirnos’, fue desesperante para mí”, dijo “Mario”, que aclara que a la delincuencia debe castigársele, pero que no se debe generalizar ni causar el odio hacia los inmigrantes.