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El 68% de los nicaragüenses rechaza los principales puntos de la propuesta de reforma del Instituto Nicaragüense de Seguridad Social, INSS, referidos a un posible incremento de la edad de jubilación y al número de cotizaciones, de acuerdo con la última encuesta de la firma Cid Gallup Latinoamérica.

La encuesta realizada entre el 8 y el 13 de enero de este año, con un nivel de confianza del 95%, revela que solo 27% de los consultados está de acuerdo con que se eleve la edad de los trabajadores para pensionarse, de 60 a 65 años como lo plantea el Gobierno.

reforma inss

Un 5% de los encuestados no sabe o no contestó esa pregunta. El estudio fue aplicado a 1,212 personas mayores de 16 años de todo el país, y tiene un margen de error de más o menos 2.83 puntos.

“Como se pudiera esperar, los informantes que tienen en la actualidad 40 años de edad o más son quienes más rechazan esta propuesta; seguramente, ya están algunos de ellos haciendo planes para su jubilación y sienten que el cambio les afectaría negativamente”, indica la firma encuestadora.

Gran parte de sandinistas de opone

Asimismo, la encuesta revela que a la medida de incrementar la edad de jubilación hay un rechazo total, incluyendo dos terceras partes de los que se consideran

sandinistas.

“Esta es una medida que en especial afectaría al empleado público, que en general tiene mayor probabilidad de ser sandinista”, agrega Cid Gallup.

El Gobierno estima que entre 2017 y 2021 está previsto que el INSS experimente una crisis financiera, por lo cual, han propuesto una reforma que permita financiar el fondo de pensiones. Sin embargo, esta ha sido rechazada por algunos sectores económicos y especialistas en la materia, porque afectará a los futuros jubilados.

Las propuestas

La propuesta de reforma que el Gobierno oficializó a través de la página web del Instituto Nicaragüense de Seguridad Social, INSS contempla que la edad de jubilación pase de 60 a 65 años para toda clase de trabajadores.
En ese sentido, implicaría que si una persona trabajaba 15 años para acumular sus 750 semanas, ahora tendrá que trabajar 30 años para acumular 1,500 semanas y jubilarse con 65 años.
Además, propone que el cálculo de la pensión se hará sobre la base del promedio de todos los años de vida laboral del trabajador, mientras la ley actual propone que se realice promediando el salario de los últimos años.