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La cooperante norteamericana Dorotea Granados se apartó sorpresivamente ayer de los movimientos que defienden el aborto terapéutico en el país, como el Movimiento Autónomo de Mujeres (MAM), pues argumentó una y otra vez que se trata de organismos que defienden “intereses partidarios como el del imperio estadounidense, que tienen interés en desestabilizar al Gobierno”.

Granados se convirtió en un símbolo para esos movimientos, en 2000, tras ser prácticamente expulsada de Mulukukú por el ex presidente Arnoldo Alemán, quien la acusó de priorizar, en su clínica, sólo a sandinistas, y de atender a miembros del FUAC, organización armada implicada en robos, asesinatos y secuestros en la zona.

En ese entonces, la estadounidense recibió el apoyo de la Coordinadora Civil, dirigida por Ana Quirós, una de las que junto a Sofía Montenegro está ahora en la lista negra del gobierno.

Granados reiteró que los organismos pro-aborto locales son los que menos atienden las necesidades de las mujeres pobres, “las necesidades de las mujeres que se enlodan las uñas para ganarse la comida, y yo veo que la derecha y los Estados Unidos los están usando, y quién sabe quiénes más”, mencionó, dejando entrever que ésa es la gran diferencia que hay entre su caso de persecución y el de esos movimientos.

Saliéndose por la tangente
De acuerdo con la cooperante, “el aborto terapéutico del que esas personas hablan es un disfraz, es sólo una opción de una gran lista que tienen las mujeres en pro de su salud… y yo no los he visto ir a la montaña para ver las necesidades (reales)”, subrayó.

“Si les preocupa la gente, si les preocupan las mujeres, tienen que poner su cuerpo y su dinero allá en la montaña, no solamente aquí (en Managua) con marchas y levantamientos llenos de odio; si aman a las mujeres esos movimientos del aborto terapéutico tienen que trabajar y servir a las mujeres pobres”, enfatizó.

Al insistírsele si era justificable la presión del Gobierno sobre esos movimientos, Granados respondió que “esa no es la pregunta importante, la pregunta importante es si el aborto es lo que necesitan las mujeres; y a las mujeres descalzas, con uñas en los lodos no les interesa el aborto. A ellas les interesa la comida, el techo, la atención prenatal durante el embarazo para no morirse”.

“Así que yo pienso que esos movimientos están equivocados porque no ven los programas de avance, no ven que en Mulukukú, por ejemplo, no hay mortalidad materna porque estamos trabajando con el Ministerio de Salud (Minsa), ellos no ven la atención integral que se les da allá a las mujeres para que no se embaracen, si así lo quieren, utilizando métodos anticonceptivos; ellos no ven las medicinas gratuitas que reciben, así que los invito a que vengan a trabajar con nosotros para que vean que no hay necesidad del aborto”, retó.

Nuevo movimiento
Lo anterior lo remarcó la enfermera tras anunciar, junto a otras dirigentes, el lanzamiento del Movimiento de Mujeres Blanca Aráuz. Éste aún no tiene personalidad jurídica. Sin embargo, Elba Marina Rayo, una de sus integrantes, adelantó que la tendrán dentro de un mes.

De acuerdo con sus impulsoras, con la nueva entidad --la cual les tomó un año lanzar-- defenderán los derechos del segmento femenino pobre de Nicaragua. Además, trabajarán con el gobierno para incidir en la toma de decisiones, entre otras cosas.

El procurador de Derechos Humanos, Omar Cabezas, celebró el nacimiento del organismo descrito, y remarcó que “por fin nace un movimiento que no es membrete ni cascarón. Por allí andaban mujeres bonitas, con chapitas, glamorosas, que les cogieron (robaron) la lucha, pero es una buena noticia saber que por fin la están recuperando ustedes”, apuntó.


Mujeres “al rescate”

El Movimiento de Mujeres Blanca Aráuz, manifestó ayer su apoyo a la primera dama Rosario Murillo y a su familia.

“Como mujeres pilares de nuestras familias, nos solidarizamos con al familia de Rosario y de Daniel, ante la cruel e inmoral campaña de desprestigio orquestada a nivel nacional e internacional con fines de lucro y partidarios, sin respetar y reconocer el derecho superior de los niños, niñas y adolescentes que integran esta familia”, reza el artículo tres del pronunciamiento del movimiento.

El procurador de Derechos Humanos, Omar Cabezas, dijo al respecto que “es bueno que movimientos como éstos estén rescatando el honor de la Rosario, ya eso hacía falta… son mujeres al rescate que no se arrodillan por un peso o por un dólar”, refirió.

Y “me encanta, me encanta como procurador ver que tienen la suficiente sensibilidad como para reivindicar a Rosario Murillo, porque aquí no hay mujer más vilipendiada, más vulgareada que Rosario”, destacó.

“Nadie de las mujeres había dado la cara por ella ni por Daniel, y a ellos como seres humanos, como familia, los han arrastrado, los han tirado a las calles, los han apedreado, aquí han lampaceado con esta familia (las calles) en vez de verlos con consideración y respeto como ocurriría en cualquier país del mundo”, puntualizó el funcionario, no sin antes advertir que no es servil.