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La empresa AirPak–Western Union mantiene en pie la idea de cordobizar la entrega de remesas que administra en Nicaragua (el 40% del mercado), lo que no fue aprobado por los clientes de esa compañía, consultados ayer por El Nuevo Diario.

Por su parte, miembros del Consejo Directivo del Banco Central de Nicaragua, BCN, declararon que no existe ninguna norma que regule una decisión de ese tipo, aunque coincidieron en que Western Union corre el riesgo de perder clientes.

El gerente general de AirPak Nicaragua, Gilberto Parada, dijo que estudian la posibilidad de cordobizar las remesas, tras los resultados de un estudio interno, en el que se revela que sus clientes prefieren gozar de “una mejor tarifa” al momento de cambiar sus dólares a córdobas.

“Sí, estamos valorando trasladar el tipo de cambio oficial a nuestros clientes, pero es eso, un estudio. Hay toda una normativa que estudiar, ver el mercado y las leyes del país”, enfatizó.

Agregó que no hay una fecha definida para decidir si cordobizarán o no las remesas.

“El 85% de las remesas que entran al país son utilizadas como principal fuente de sustento para el nicaragüense, por lo que consideramos injusto que el beneficiario cuente con menos córdobas al final del día para su consumo diario”, sostuvo también Parada a través de un comunicado.

Western Union es la empresa más importante en Nicaragua en cuanto al tema de las remesas, pues administra el 40% del mercado, que el año pasado tocó el pico histórico de US$1,014 millones, según el BCN.

De acuerdo con esas cifras, Western Union habría administrado en 2012 unos US$405.6 millones.

Inconformidad

Sin embargo, clientes de la empresa rechazaron ayer la probabilidad de recibir en córdobas las remesas que envían sus familiares del exterior.

“Yo tendría que sacar más dinero si me dan córdobas, y si pago en dólares es porque me sale mejor, no saco más dinero del que necesito”, dijo Norma Castillo, quien recibe mensualmente remesas que utiliza para pagar la universidad de su hija.

Otro de los clientes de la empresa, Manuel Paguaga, consideró que de recibir las remesas en córdobas perdería dinero, por el tema de la devaluación.

Pastora Marenco, un ama de casa, sostuvo que hace algunos pagos en dólares, por lo que no le sería beneficioso recibir el dinero en córdobas.

Por su parte, el director del Instituto Nacional de Defensa del Consumidor, Marvin Pomares, indicó que cordobizar las remesas representaría un “golpe” para los nicaragüenses que subsisten con ese dinero.

En tanto, Iván Salvador Romero Arrechavala, miembro del Consejo Directivo del BCN, comentó que de cordobizar las remesas, Western Union provocaría “una migración natural de clientes hacia otras” empresas.

Esperan atraer clientes

Parada precisó que Western Union pagaría a sus clientes una tasa superior a la que se reconoce en el mercado negro. En concreto, dijo que esa empresa entregaría hasta C$16 más por cada US$100.

Esa medida, afirmó en un comunicado, atraería clientes a Western Union y no los alejaría.

“Actualmente es una realidad que el beneficiario de la remesa está siendo perjudicado al verse obligado a ir al mercado a cambiar sus dólares a tasas no preferenciales”, declaró.

Añadió que AirPak-Western Union redujo en noviembre pasado las tarifas de envío de transferencias de dinero de Estados Unidos a Centroamérica de US$12 a US$5.

Además, disminuyeron las tarifas de envíos desde Nicaragua al exterior de US$6 a US$3, y las transferencias dentro del país desde US$2.50.

En Nicaragua AirPak cuenta con 396 puntos de servicio en todo el país y más de 3,200 en todo Centroamérica.

Martínez Cuenca: Mensaje negativo

Alejandro Martínez Cuenca, miembro del Consejo Directivo del Banco Central de Nicaragua, BCN, afirmó ayer que Western Union tiene libertad para cordobizar las remesas, pero “respetando las leyes del país”.

Agregó, sin embargo, que una decisión como esa atentaría contra la libre “convertibilidad” y enviaría un mensaje “negativo” a los nicaragüenses en el exterior.

Aclaró que el BCN no influye ante ninguna empresa para tomar una medida de ese tipo.

“Si ellos quieren competir de esa forma, es una decisión de la empresa, no existe regulación alguna que les permita a ellos echarle la culpa a ninguna institución del Estado, más que su deseo de querer cordobizarle al cliente. En Nicaragua no se están cambiando las reglas”, dijo Martínez Cuenca.

Un escenario probable, explicó, es que los nicaragüenses en el exterior podrían enviar sus remesas a través de otra empresa que opere en este país o utilizar sistemas de pago vía internet.