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Una demanda millonaria enfrenta la empresa Distribuidora de Electricidad del Norte, Disnorte, que pertenece a Unión Fenosa-Gas Natural. De acuerdo con la sentencia 0952-0425-09 CV del Juzgado Segundo Civil de Distrito de Chinandega, los propietarios de Disnorte tendrían que pagar una indemnización superior a los US$18 millones a la sociedad anónima Iberoamericana de Minas, Iberominas S.A., sin embargo, la demanda civil se encuentra sin resolución en el Tribunal de Apelaciones de Occidente, por tanto, no está en firme.

La causa civil se remite a agosto de 2009, cuando Bernardo Posada, Gerente de la empresa Iberominas S.A., que operaba en Somotillo, Chinandega, introdujo una demanda por daños y perjuicios en contra de Disnorte, debido al suministro irregular de energía que afectó sus equipos.

El proceso de demanda

Inicialmente el demandante reclamaba C$6.8 millones, más una tercera parte para responder por los gastos legales. Sin embargo, en la sentencia que emitió la jueza Socorro Toruño Martínez, del Juzgado Segundo Civil de Distrito de Chinandega, en 2011, tomó como prueba el avalúo de los peritos que cuantificaron los daños con base en las restricciones de la última producción y la capacidad diaria de procesamiento de la planta, estimando el perjuicio en US$18,278,832.00.

“Desde entonces no nos han pagado y no nos dicen nada, pero recurrieron la sentencia. Ahora me entero de que Unión Fenosa vendió las dos distribuidoras que tiene, pero a mí no me han llamado para ver cómo vamos a resolver el problema, lo tienen en el (capital) pasivo (de la empresa), no lo sé, tampoco si piensan pagar”, dijo Posada a

El Nuevo Diario.

Apelación en 2011

Efectivamente, el recurso de apelación fue interpuesto el 11 de noviembre de 2011, y aún se encuentra bajo estudio y en espera de sentencia firme por los magistrados de la Sala Civil del Tribunal de Apelaciones de Occidente, Guillermo Pereira, Octavio Martínez y Xóchitl Cerda.

Bernardo Posada, de origen español, llegó al país a inicios de la década de los 90 con la intención de invertir en el sector minero. Con la creación de la empresa Iberominas logró generar unas 65 plazas laborales.

Sin embargo, con el cierre forzado de la empresa, en el lugar solo permanecen cuatro hombres dándole mantenimiento a la maquinaria.

INE corroboró el daño

Según Posada, bastaban 30 segundos sin energía en la empresa para que los sólidos y la arenilla bloquearan las aspas de los agitadores de las máquinas, obligándolos a vaciarlos manualmente con unas palas, tarea que duraba entre 10 y 12 días de trabajo.

En la legislación civil se entiende que la “indemnización de daños y perjuicios comprende no solo el valor de la pérdida que se haya sufrido, sino también el de la ganancia que haya dejado de obtener el acreedor”, recuerda la judicial en su sentencia.

En los folios de la sentencia también se hace referencia a la resolución DCS-0169-2009 del Instituto Nicaragüense de Energía, INE, del 4 de junio de 2009, en la que señala que es responsabilidad de la empresa Distribuidora del Norte, “el daño y perjuicio ocasionado sobre el proceso productivo del cliente Iberoamericana de Minas S.A., por no proporcionar el suministro de energía eléctrica por un tiempo de aproximadamente 13 horas”.

Lo que dijo Disnorte

Durante el proceso judicial que se desarrolló en el Juzgado Segundo Civil del Distrito de Chinandega, el representante legal de la distribuidora de energía, según consta en la sentencia, siempre negó y rechazó que se hayan realizado “interrupciones constantes del servicio eléctrico sin previo aviso”.

Posada aseguró a este diario que en una ocasión sostuvo una reunión con el ahora exdirector de Unión Fenosa-Gas Natural, el señor Carlos Hernández, pero no surgió ningún acuerdo. Al contrario, al empresario minero prácticamente lo acusaron de “querer hacerse millonario a costillas” de la distribuidora de energía.

 

Una sentencia insólita

El gerente de comunicaciones de la empresa distribuidora de energía, Jorge Katín Hernández, confirmó que ellos apelaron la sentencia y que esta se encuentra en manos del Tribunal de Apelaciones de Occidente desde hace varios meses. “La sentencia no está firme”, manifestó.
El vocero de la trasnacional comentó que inicialmente el demandante fue al Juzgado de Chinandega a solicitar indemnización por “supuestos daños por un valor aproximado a los US$300,000”.
“La jueza, que solo tenía quince días de haber asumido ese juzgado, falló a favor del demandante por US$18 millones, es decir 6,000% más de lo que pedía el demandante. Esta sentencia de primera instancia ha sido calificada de insólita en la historia del Poder Judicial, por eso se apeló en su momento”, manifestó Katín Hernández.