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Con la entrega de cinco lanchas de reacción rápida tipo interceptoras a la estación de Guardacostas de San Andrés, el Gobierno de Colombia continuó reforzando su poderío naval en aguas del Caribe, incluso en las áreas marinas que otorgó a Nicaragua el fallo reciente de la Corte Internacional de Justicia, CIJ, con sede en La Haya.

Las cinco lanchas de reacción rápida que entregó este viernes el Ministro de Defensa, en compañía del Comandante de las Fuerzas Militares, general Alejandro Navas; del comandante de la Armada, almirante Roberto García Márquez, y del comandante de las Fuerzas Armadas de Colombia, FAC, general Tito Saúl Pinilla, tienen una autonomía de 400 millas, y la capacidad de desarrollar velocidades superiores a los 50 nudos.

Además, están artilladas cada una con una ametralladora calibre punto 50 en la proa (frente) y dos ametralladoras calibre 5.56 a estribor y babor (flancos).

Durante las operaciones, estas lanchas están tripuladas por siete hombres, que además de cumplir con la misión de la operación de la embarcación, realizan tareas de visita y registro, búsqueda y rescate, y apoyo naval.

De acuerdo con la resolución 105 del 27 de febrero de 2013, suscrita por el Comandante de la Armada Nacional de Colombia, almirante Roberto García Márquez, las cinco naves ejercerán vigilancia “en las aguas históricamente colombianas” y protegerán los “intereses del Estado colombiano”.

También serán empleadas en el refuerzo de la seguridad marítima de la comunidad isleña mediante el desarrollo de operaciones de salvaguarda de la vida humana en el mar, el control de la preservación animal y del ambiente marino, así como el desarrollo de operaciones de búsqueda y rescate.

“El Presidente de la República ha dicho en diferentes pronunciamientos, unos a propósito del famoso fallo de la Corte de La Haya y otros como señales políticas claras de su Gobierno, que protegerá los intereses históricos de los sanandresanos, de los colombianos, en estas tierras y en estas aguas”, dijo el ministro de Defensa de Colombia, Juan Carlos Pinzón.

Seguirán militarizando la zona

El funcionario agregó que el Presidente ha instruido a la Fuerza Pública para que se convierta aún más “en un instrumento de servicio a los ciudadanos, en un instrumento que contribuya a proteger y a defender esos derechos históricos”.

En ese sentido, anunció decisiones concretas para el archipiélago, como la construcción de una estación de guardacostas en Providencia, de las mismas proporciones que la que opera en San Andrés.

Pinzón recordó que en San Andrés también se ha dispuesto una capacidad aérea especial. La FAC ha desplegado aviones de distinto tipo: naves de intersección, de protección del espacio aéreo colombiano, aviones de transporte, y helicópteros para que estén allí de tiempo completo.

Anunció que en los próximos meses entrará en servicio el patrullero oceánico ‘7 de Agosto’, de las mismas características del ‘20 de Julio’ (1,200 toneladas) que ya navega las aguas del archipiélago junto con las fragatas ‘Caldas’ y ‘Padilla’.

“Veremos también cómo el año entrante llegarán tres patrulleras de costa para proteger esos intereses, esos derechos en el Caribe y en el Pacífico colombiano. Y veremos llegar también cerca de 50 unidades de reacción rápida: interceptoras y botes de distinto tipo que llegarán precisamente al Caribe colombiano, a San Andrés y Providencia y a todo este territorio insular”, anunció.

Ejército nica cauteloso

El coronel Orlando Palacios, jefe de Relaciones Públicas del Ejército de Nicaragua, dijo a El Nuevo Diario que ellos ya estaban informados y era sabido que incrementarían la presencia de la fuerza militar colombiana en la zona.

Al preguntarle sobre si el alto mando del Ejército nicaragüense se reuniría para analizar la situación, respondió: “No nos pronunciaremos al respecto”.

El coronel Palacios dijo que el máximo jefe del Ejército de Nicaragua es el presidente Daniel Ortega, y él la semana pasada ya bajó instrucciones de ser cautos y tener serenidad.

Esto lo hizo especificando a la Fuerza Naval Nicaragüense que en el área soberana de Nicaragua, según la delimitación de la sentencia de la Corte Internacional de Justicia de La Haya, se dejará a los marinos artesanales de la zona de San Andrés pescar en sus territorios históricos, sin necesidad de ningún permiso.

El vocero del Ejército recalcó que en los espacios delimitados por la sentencia de La Haya, continuarán cumpliendo con sus misiones de vigilancia contra el narcotráfico, la protección de las embarcaciones nicaragüenses y el resguardo de la soberanía nacional.

En actitud amenazante

Por su parte, el experto en Derecho Internacional, doctor Mauricio Herdocia, consideró contradictorio que mientras Nicaragua haya presentado medidas flexibles, el gobierno colombiano esté con actitud de fuerza, amenazante y aumentando su presencia militar en la zona del Caribe.

“Esperamos que esta presencia no se extienda sobre toda la zona delimitada por la sentencia de La Haya, no afecte a los pescadores nicaragüenses, ni ocurran eventualidades con la Fuerza Naval de Nicaragua”, comentó el doctor Herdocia.

Señaló que sería muy negativo un incidente entre las Fuerzas Armadas de ambos países, por eso el experto recomendó al gobierno calma y prudencia, para evitar situaciones lamentables.