•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • elnuevodiario.com.ni

Diecisiete días de prisión preventiva impuso este domingo el juez Quinto Distrito Penal de Audiencia de la capital, Julio César Arias, a los 26 capturados por la Policía el pasado viernes en la operación antinarcóticos denominada “Operación Sur II”.

A los imputados, el Ministerio Público les acusa de financiamiento al narcotráfico, lavado de dinero y crimen organizado. La acusación también va dirigida contra otros 15 que no han sido capturados.

El juez Arias también programó la audiencia inicial contra los 26 reos para el próximo 20 de marzo a las 9:00 a.m., y autorizó la tramitación compleja del proceso, duplicándose los plazos.

Además, el judicial ordenó levantar el sigilo bancario y tributario de los imputados, y requirió información a las empresas que reciben y envían remesas para constatar si los acusados han enviado o recibido dinero ilícito por esa vía.

Red multinacional

Los 41 imputados pertenecen a una estructura multinacional del narcotráfico que trasegaba droga de Colombia hacia México, y dinero ilícito en sentido contrario, utilizando en ambos casos el territorio nicaragüense como ruta de tráfico.

La red de presuntos narcotraficantes --jefeada desde septiembre de 2012 por el mexicano José Joel Chaperón Torres--, cuando trasegaban dinero de México hacia Colombia dejaban parte del mismo en sitios donde compraban o almacenaban los cargamentos de cocaína.

Torres Chaperón fue mencionado en el juicio de narcoactividad Osuna–Fariñas como el contacto entre el exmagistrado suplente del Consejo Supremo Electoral, Julio Osuna Ruiz, y el grupo narco de Alejandro Jiménez, alias “El Palidejo”.

Martín Sánchez Flores era quien desde Managua se encargaba del apoyo logístico y de planificar el traslado de la droga hacia Guatemala, según las investigaciones hecha por la Policía.

Jorge Luis Fariñas Castillo, otro de los acusados, era el encargado de recibir en Guatemala el dinero que generaba la venta de los cargamentos de droga en México, refiere el escrito acusatorio.

Por agua y tierra

Para el trasiego de la droga que salía de Limón, Costa Rica, y atravesaba territorio nicaragüense, empleaban la vía marítima y terrestre, utilizando para ello las playas de Tola, El Gigante, Amantillo, Isla de Ometepe, en Rivas, y el lago Cocibolca, en Granada, refiere la Fiscalía.

Cuando transportaban la droga vía terrestre lo hacían de dos maneras: la primera etapa era a través de veredas, utilizando la zona de Peñas Blancas, Cárdenas, San Jorge y Rivas, hasta llegar cerca del río Ochomogo, en Nandaime; la segunda parte era en camionetas con depósitos especiales donde transportaban la sustancia prohibida de la zona de Nandaime hacia Managua, donde Sánchez Flores la embodegaba para su posterior traslado a Guatemala, según la acusación.

De acuerdo con las investigaciones policiales iniciadas en 2010, en Rivas existían dos grupos cuyos integrantes ofrecían sus lanchas y vehículos para trasegar la droga, razón por la cual ahora son acusados por delitos de narcoactividad.

Defensores cuestionan

La mayoría de los 12 abogados defensores cuestionaron la acusación de la Fiscalía, alegando que la misma carece de precisión, de claridad y de objetividad, al señalar la participación de los acusados.

El abogado Roberto Cruz, defensor de Martín Sánchez Flores, señaló que en la extensa acusación solo en una línea se menciona a su representado, sin determinar las acciones ilícitas en las que presuntamente participó.

Mientras que la abogada María Esperanza Peña Núñez, quien defiende a tres de los 25 reos, señaló que en la acusación no existe claridad ni precisión, lo que deja en desventaja a los abogados defensores al momento de hacer los contrainterrogatorios.

 

Todos los detenidos al forense

El juez Julio César Arias ordenó que 22 de los 26 acusados sean chequeados en el Instituto de Medicina Legal, IML, para que los forenses determinen si pueden o no estar bajo régimen carcelario.

Igualmente, el judicial ordenó a la Dirección de Auxilio Judicial, DAJ, crear las condiciones indispensables para la permanencia de los reos en ese sitio, después de que varios se quejaron de tener hongos en los pies, por haber agua en las celdas.

Finalmente, el juez requirió a la Policía para la cédula de identidad de Winston Rubén Muñoz Potosme, quien aparentemente está siendo confundido con su hermano Wilber José Muñoz López, quien sí aparece entre los 41 acusados, pero que no está detenido.