• |
  • |
  • END

La misión Shenzhou VII, durante la cual un astronauta chino hará por primera vez una caminata espacial, despegó ayer jueves en una arriesgada operación que pone en juego el prestigio del programa espacial chino y su avance hacia metas mayores. El cohete Larga Marcha, con la cápsula Shenzhou VII (“nave divina”) y tres tripulantes a bordo, despegó de la base de Jiaquan, en el desierto de Gansu (noroeste de China). Las principales autoridades chinas aseguran que el lanzamiento fue todo un éxito.