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Luego de que El Nuevo Diario publicara el caso de 115 nicaragüenses que fueron engañados con la promesa de un trabajo bien remunerado en Costa Rica, pero que solo les causó desilusiones y penurias, el director a.i. de la Dirección General de Migración de Extranjería de la vecina nación del sur, Freddy Montero Mora, ordenó ayer una inmediata investigación del caso.

“Nuestras autoridades incluso hicieron contacto con Alex Centeno, encargado del Consulado de Nicaragua en Liberia, Guanacaste. Este contacto fue hecho a las 10:35 a.m. de hoy (ayer) por el jefe de la Oficina de Migración en Liberia, licenciado Mateo Chaves”, aseguró el jefe de Comunicación de esa institución, Nicolás Aguilar.

Aguilar dijo a El Nuevo Diario que también se alertó a la Policía Profesional de Migración, a su Unidad de Investigación y a la Gestión de Trata y Tráfico Ilícito de Migrantes, para que inicien sus pesquisas y atiendan el caso, en colaboración con el Consulado nicaragüense.

Sobre la procedencia de las personas afectadas, trascendió que, efectivamente, ingresaron al país en forma irregular, es decir, no pasaron por el puesto fronterizo ni por las oficinas migratorias que funcionan en Peñas Blancas, de La Cruz, Guanacaste.

Desconocían tráfico

El tráfico de mano de obra nicaragüense hacia Costa Rica era una situación totalmente desconocida por las autoridades del Ministerio del Trabajo de Rivas, confirmó Carlos Iván González, encargado de la Oficinas de Migraciones Laborales.

“Esto lo desconocíamos porque, en realidad, hay un convenio laboral entre Costa Rica y Nicaragua, que permite que empleadores ticos contraten en nuestro país mano de obra temporal para labores agrícolas, como el corte de caña de azúcar y melones, pero no incluye los cortes de naranja, y por eso no estábamos al tanto de esto”, expresó.

Según el comisionado Edgard Sánchez Aguilar, jefe de la Policía de Nueva Segovia, esta institución desarrolla las investigaciones necesarias sobre el tráfico de mano de obra nicaragüense, que fue denunciada el miércoles por los familiares de los afectados, pero no reveló detalles sobre las mimas.

A su regreso a Ocotal, la noche del jueves, los neosegovianos perjudicados expresaron que considerarán demandar por el engaño, porque lo califican como un delito de trata de personas.

Frontera sin control

Testimonios como el de Damaris Cáceres Herrera, una de las denunciantes, refieren que las autoridades asignadas a la vigilancia de la frontera con Costa Rica, específicamente en la base militar del municipio de Cárdenas, “se hicieron de la vista gorda” y dejaron pasar sin problemas al camión cargado de personas.

“No nos pidieron ningún documento ni nos hicieron preguntas. Solamente hablaron con el ‘coyote’, porque parece que les pagan para que dejen pasar los camiones con nicaragüenses. Yo creo que las autoridades del gobierno deben investigar eso”, contó Cáceres Herrera.

Por su parte, Alberto Rosales, del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos, Cenidh, de Estelí, dijo que este caso evidencia la falta de políticas de Estado para proteger los derechos de los migrantes nicaragüenses.

“Sabemos que la situación de desempleo en el país vuelve más vulnerable al migrante, que van a otros países, obviamente, a buscar mejores posibilidades de vida, pero se encuentran con este tipo de situaciones”, señaló.

 

Acuerdos binacionales para trabajadores nicas

Carlos Iván González, encargado de la Oficinas de Migraciones Laborales de Rivas, explicó que ellos regulan e investigan las ofertas laborales que provienen de Costa Rica, y que eso implica velar por los intereses de los nicaragüenses para que los empleadores respeten sus derechos laborales y cumplan con los contratos.

González explicó que dicho acuerdo permite a los empleadores ticos tramitar ante el Ministerio de Trabajo de su país el ingreso de personal nicaragüense, y una vez que se lo autorizan, se hacen las coordinaciones con el Mitrab para iniciar el reclutamiento, y, además, velar para que se sigan los trámites legales: ingreso legal mediante pasaporte, visa de trabajo o salvoconducto.

Agregó que los nicas, según contempla el Código del Trabajo costarricense, gozan de todas las garantías laborales en el país vecino, incluyendo Seguridad Social.

 

(Con la colaboración de Leoncio Vanegas en Nueva Segovia)