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Alrededor de medio centenar de viviendas del sector este de la ciudad de Somoto sufrieron daños en su infraestructura, mientras en Nueva Segovia otras ocho casas quedaron sin techos, debido a los daños ocasionados por aguaceros con granizo, acompañados de fuertes vendavales.

En Madriz hubo derrumbes de paredes y de techos de al menos 50 viviendas, por el fuerte aguacero que inició a eso de las 3:00 p.m. del lunes, precedido de un fuerte vendaval, según dio a conocer el Comité Municipal de Prevención de Desastres, Comupred.

Por los fuertes vientos e inundaciones fueron afectados los sectores o barrios 2, 4, 5, 8, 9, 12, 14, 15 y 26.

Las autoridades locales informaron que unas 10 familias que habitan en las riberas del río Musún, que cruza parte del área urbana de Somoto, se autoevacuaron, debido a que el río se desbordó en algunos puntos. Cinco sectores o barrios de la ciudad quedaron sin energía eléctrica.

En el centro de la ciudad de Somoto, el viento levantó láminas de zinc de los techos de la sucursal del Banpro y de la delegación del Instituto Nicaragüense de Seguridad Social, INSS, donde las oficinas fueron mojadas por la inesperada lluvia, que estuvo acompañada de actividad eléctrica, pues se registró la descarga de un rayo.

Comunidades azotadas

En las comarcas aledañas a Somoto, como Cacaulí, La Guayaba, Motuce y “Hermanos Martínez”, se reportaron casas que también quedaron sin techos por las fuertes rachas del vendaval. Además, vieron caer granizo.

En la cooperativa “Hermanos Martínez”, al norte de Somoto, tres galerones para el procesamiento de tabaco colapsaron por los vientos, según una nota de prensa del Comité Departamental de Prevención de Desastres, Comupred,

Las autoridades que integran el Comupred, como Alcaldía, Defensa Civil, Cuerpo de Bomberos, Cruz Roja y Ministerio de Salud, entre otros, acudieron en auxilio de los afectados.

Daños en Nueva Segovia

El mayor Leonardo Gutiérrez, jefe de la Defensa Civil en Nueva Segovia, informó que fuertes rachas de viento azotaron las comunidades de Amatillo, Los Calpules, del municipio Macuelizo, y El Cuyal, de Mozonte, lugares donde los techos de ocho viviendas “volaron” con toda la armazón de madera.

Una habitante que prefirió omitir su nombre, relató que al vendaval le siguió un fuerte aguacero con granizo, y que el agua inundó prácticamente todas las casas, mojando camas y otros enseres.

En tanto, las familias que quedaron a la intemperie de inmediato se refugiaron en casas de vecinos. “No podrán recuperar nada del techo, porque todo se dañó, fue a caer largo”, expresó Gutiérrez.

 

También en Estelí

Fuertes chubascos acompañados de descargas eléctricas sorprendieron la tarde este lunes a los estelianos, quienes se vieron obligados a sacar sus capotes, paraguas y abrigos para protegerse de la lluvia, que estuvo precedida por un fuerte calor que agobió a los estelianos durante la mañana y parte de la tarde. De forma inesperada el cielo se opacó, y luego llegó la rayería.

En la ciudad solo se presentaron chubascos y descargas eléctricas por espacio de unos 30 minutos, pero en zonas rurales situadas al norte del municipio cayó granizo de forma esporádica.

Hasta ahora no se reportan daños por las lluvias en este departamento, aunque este martes el calor estuvo más intenso.

Los productores temen que el granizo que cayó en zonas rurales de Estelí, afecte la floración de los cafetales, que ya están deteriorados por la plaga de la Roya.

 

También fuego

En Cusmapa, fuentes del Ejército informaron que soldados de esa institución con apoyo de brigadistas civiles combatían un feroz incendio forestal en la comarca El Hornito, donde casi 200 hectáreas habían sido devoradas por las llamas.

No estiman pérdidas

Las autoridades aún no tienen estimaciones sobre las pérdidas económicas causadas por las lluvias y los fuertes vientos en los departamentos de Madriz y Nueva Segovia. Únicamente se tiene el reporte de la cantidad de viviendas afectadas.
En Estelí no hubo mayores daños materiales. Sin embargo, los productores están temerosos de que el granizo que cayó en algunas zonas rurales haya afectado la floración de los cafetales, los que están seriamente dañados por la roya.

(Con la colaboración de Máximo Rugama, en Estelí)