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  • EFE

La presidenta de la Corte Suprema de Justicia, CSJ, Alba Luz Ramos, defendió hoy la ley que castiga la violencia de género, de la cual dijo "no es contra los hombres" y que ha recibido críticas de diferentes sectores de la Iglesia católica, evangélica, abogados e incluso magistrados.

"La ley es para combatir la violencia, no es una ley contra los hombres", dijo a periodistas la magistrada Ramos, al ser consultada sobre la polémica desatada por grupos religiosos que califican injusto ese cuerpo de leyes porque prohíbe la mediación y consideran que desintegra a la familia.

"Me llama la atención cuando oigo a un pastor u otras personas de otras iglesias (decir) que la ley crea un desequilibrio en el hogar, pero no es la ley, es la violencia la que crea ese desequilibrio", argumentó la funcionaria judicial.

La Ley Integral contra la Violencia hacia las Mujeres, que entró en vigor en junio del año pasado, ha sido recurrida tres veces por inconstitucionalidad y los mismos recursos han sido rechazados por decenas de organismos y movimientos de mujeres de Nicaragua, que han pedido a la Corte que se pronuncie en contra.

Según las féminas, los recursos de inconstitucionalidad están basados en que la ley no permite la mediación aunque la mujer perdone al hombre y a que hay penas demasiados duras y rígidas contra los varones, lo cual rechazan.

Esa ley sanciona el maltrato hacia las mujeres y tipifica el "femicidio" como el delito que comete el hombre que dé muerte, en privado o en público a una fémina, como resultado extremo de la violencia.

Esa ley también castiga diversos tipos de violencia, como la física, psicológica, sexual y patrimonial.

Además, tipifica el maltrato habitual como delito autónomo y establece la improcedencia de la mediación en casos de violencia.

Ramos reconoció que la ley como tal no cambiará la situación de la violencia de género y admitió que existen jueces que no están aplicando la normativa en su totalidad, dando como resultado condenas inflexibles.

"Prácticamente no se están aplicando los beneficios, que son suspensión de la condena y condena condicional", apuntó.

Por su lado, el coordinador residente en Nicaragua de las Naciones Unidas, Pablo Mandeville, se manifestó a favor de que las personas que administran las leyes deben capacitarse para aplicar mejor la ley.

"Es muy positivo en los países en los cuales hay leyes que contribuyen a un cambio de comportamientos, de mentalidad. Es un cambio cultural fundamental para que ya no haya violencia contra las mujeres, y cuando se da, que no haya impunidad", expresó.

Durante 2012 fueron asesinadas 85 mujeres, según cifras de la no gubernamental Red de Mujeres contra la Violencia.