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René Zeledón, hijo del pastor evangélico Róger Zeledón, originario de Wiwilí, Jinotega, y asesinado en la Región Autónoma del Atlántico Norte, RAAN, exigió ayer que se castigue a los autores materiales e intelectuales del crimen contra su padre.

El joven elogió el trabajo hecho por la Policía Nacional para encontrar el cadáver de su padre. Sin embargo, se quejó de un fiscal auxiliar, al que no identificó, porque --según él-- no les ha apoyado en la causa.

“El fiscal dijo en Mulukukú que no se presentaran los testigos a denunciar los hechos, porque lo importante era castigar a quienes llegaron a sacar a mi papá de la casa, y que los autores intelectuales no serán castigados”, aseguró Zeledón, hijo de la víctima.

Según denunció el hijo de Zeledón en conferencia de prensa, los autores intelectuales del crimen de su padre son Edward Zeledón y Ernesto Orozco. El primero le debía C$1,000,000 y el segundo US$32,000.

Zeledón aseguró que las personas que supuestamente son protegidas por el funcionario del Ministerio Público, “es gente con mucho dinero” en la RAAN.

Asimismo, relató ante la Comisión Permanente de Derechos Humanos, CPDH, que su papá fue sacado con engaños de su casa la tarde del 11 de marzo, diciéndole que irían a una finca donde supuestamente le pagarían la deuda.

Pablo Cuevas, asesor legal de la CPDH, calificó de “grave” la denuncia hecha por los familiares del pastor evangélico asesinado, porque la actuación hecha por el primer fiscal encargado del caso constituye delito y debería ser enjuiciado.

Evangélicos piden justicia

La comunidad evangélica pidió justicia en el caso del asesinato del Róger Zeledón Zeledón, pastor y prestamista de 89 años, al parecer, víctima de sus deudores, quienes acabaron con su vida de forma atroz.

El Secretario Nacional de las Asambleas de Dios, reverendo Roberto Rojas Moya, dijo estar sorprendido por el asesinato de Zeledón, porque fue un hombre “amistoso y abnegado en el trabajo”.

Manifestó su preocupación por la situación de violencia en la Región Autónoma del Atlántico Norte, RAAN, porque a través de las iglesias se han dado cuenta de diferentes hechos delictivos similares.

“El pastor Zeledón se destacó como fundador de varias iglesias de nuestra denominación, además, fue presbítero, es decir, que fue pastor de pastores”, indicó.

Rojas Moya conoció a Zeledón porque este perteneció a las Asambleas de Dios durante más de 30 años.

“Siempre fue un hombre correcto, nunca se dedicó a negocios ilícitos, y no es posible que lo hayan asesinado de esta manera”, expresó.

Hacía negocios

El representante de las Asambleas de Dios recordó que Zeledón provenía de una familia de productores, y por eso decidió dedicarse a negocios de compra y venta de ganado.

“Jamás fue un hombre adinerado, pero siempre fue trabajador, y que le hayan quitado la vida solo puede venir de gente que no le teme a Dios”, aseguró.

Por su parte, el pastor Augusto César Marenco, del Ministerio Apostolar Centro Cristiano, expresó que independientemente de la actividad económica de Zeledón, se debía respetar su vida, no solo como ser humano, sino también como líder religioso.

“La muerte de este pastor debe ser un llamado de alerta sobre la violencia que ocurre en la zona rural, y debe retomarse por parte de las autoridades, tanto de la Policía Nacional como del Ejército, para tomar acciones ante el nivel de descomposición social de la zona”, aseguró Marenco.