•   Masaya, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • elnuevodiario.com.ni

"El bosque que fue devastado en las faldas del volcán Santiago, de Masaya, necesitó alrededor de 230 años para poder imponerse sobre las rocas huecas que fueron producto de pasadas erupciones volcánicas, por lo tanto posiblemente las plantas y vegetación podrían requerir de un largo período para volver a crecer", explicó el especialista, doctor Jaime Incer Barquero.

incendio masaya

En esta zona se vive una paulatina destrucción que en once días de fuego ha llegado a dramas familiares entre quienes habitan en las faldas de los volcanes. Los pobladores de Los Rincones, situado en el bajadero de Venecia, en Masatepe, piden ayuda para sofocar el incendio que ha devorado varias manzanas y que ha quemado incluso los postes de energía eléctrica que llevan la luz a sus hogares.

Familias sitiadas por el fuego

Isabel Sevilla, habitante de esta comunidad, mencionó que el incendio ha destruido los postes que sostienen los alambres que los abastecen de energía.

“A mí todo se me ha perdido, mis hijos trabajan y necesitan llevar sus comidas, pero sin energía no se puede”, dijo la perjudicada. Agregó que nunca se había visto un incendio de esta magnitud, además, “tengo más de 30 años de vivir aquí y ahora que colocaron una aguja, los ‘parqueros’ nos preguntan que a dónde vamos, de dónde venimos. Si vivo aquí y yo salgo las veces que quiera”.

Especies en riesgo

De acuerdo con un estudio realizado por el Ministerio del Ambiente y Recursos Naturales, Marena, en el bosque del volcán Masaya se necesita preservar las orquídeas, ya que creciendo en este ambiente inesperado, resulta un rasgo genético de gran interés para la ciencia; este tipo de especies pudo verse seriamente afectado con la destrucción que provocó el siniestro.

En el mismo estudio se dio a conocer que hay pocos lugares en el continente donde se puede encontrar un laboratorio natural de la extensión y magnitud como el que se presenta en el área del volcán Masaya. Probablemente no existe en el istmo de Centroamérica un área tan extensa donde se pueda demostrar la gran capacidad adaptativa de la vegetación, al renacer y desarrollarse en un ambiente tan inhóspito, y continuamente amenazado por derrames de lava y gases tóxicos.

Un bosque enraizado

El doctor Jaime Incer Barquero explicó que el bosque seco que creció y se enraizó sobre las piedras quemadas de las laderas del volcán Masaya, va a tardar varios años en recuperarse, por lo menos hasta una dimensión comparable a la que existía.

El doctor Incer explicó que los daños a la vegetación son reparables en términos de tiempo, ya que esta tiene una gran capacidad de resurgir, siempre y cuando las lluvias del próximo invierno comiencen a enfriar el sustrato, penetrando de esta forma en las arenas y rocas de la zona.

“Hay que tomar en cuenta que no todo va a surgir al mismo tiempo, los pastos o zacates posiblemente sean los primeros en salir; de hecho este fenómeno lo vemos todos los veranos después que ocurren las quemas agrícolas. También las especies que tienen raíces superficiales solo necesitan una llovizna para volverse a regenerar”, dijo Incer.

“Lo más difícil de restaurar luego del incendio es la vegetación, se va a requerir de un cierto número de meses o años para rehabilitar la zona afectada, especialmente en estos bosques donde la flora ha crecido sobre piedras volcánicas, este entorno es complicado porque no es igual a las facilidades que brinda un suelo poroso o agrietado”, comentó el experto.

 

Daños inminentes en el suelo

El doctor José Milán, Director del Centro de Cambio Climático de la Universidad de Ciencias Comerciales, UCC, manifestó que el incendio, independientemente de la magnitud que sea, produce un daño irreparable al suelo, porque el proceso de combustión quema los nutrientes; al perderse estos elementos se pierde biomasa, sustentos y microorganismos que juegan una labor muy importante en la composición del suelo.

En el caso de la fauna, “normalmente en esa área protegida hay algunas especies que son endémicas, en particular las aves no creo se hayan visto muy afectadas, porque tienen una rápida movilidad”, dijo Milán.

En cuanto a las aguas subterráneas, el incendio no tendrá mucha implicación, “ya que estos fenómenos normalmente lo que hacen es emanar gases producto de la combustión, además de humo y hollín, los residuos como la ceniza quedan en la superficie y cuando llueve se produce el proceso de lavado y reacomodo, pero eso no llega a las aguas subterráneas”, explicó Milán.

 

Inventario especial

En el volcán Masaya existen más de 130 especies de plantas, entre epífitas, bromelias, orquídeas y la Flor Nacional el Sacuanjoche, que es resistente a la acidez del clima. Así también animales como monos carablanca, congos, osos hormigueros, venados cola blanca, armadillos, garrobos, ardillas, cenzontles, chachalacas y otros. Hay 26 especies de mamíferos, 30 especies de serpientes, 90 especies de aves, 100 de plantas y 5 de anfibios.