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Una extensa área de la presa Las Canoas, en el municipio de Teustepe, Boaco, está seca, lo cual ha causado que desde febrero pasado pobladores de comarcas aledañas carezcan de agua para lavar, bañarse y dar de beber a su ganado, y culpan de esa situación a las autoridades locales por vender el agua a productores de arroz en El Timal, municipio de Tipitapa, Managua.

Según pobladores de la comarca El Ventarrón, ubicada en el borde de la presa, y conformada por más de 50 viviendas, la falta de agua en la presa los obliga a limitarse más de lo normal en el consumo de líquido, y a caminar hasta seis kilómetros para dar de beber a su ganado.

Ante esa situación, El Nuevo Diario fue a la Alcaldía de Teustepe para tener la versión de la alcaldesa Elizabeth Bermúdez Obando, pero ahí dijeron que no estaba; también intentamos comunicarnos con ella vía telefónica, pero fue imposible, porque su celular sonó apagado hasta el cierre de esta nota.

Ganado perece atascado

A Leocadio Treminio, poblador de la comarca El Ventarrón, se le murieron cuatro reses cuando recién se había secado la presa, pues al intentar tomar agua los semovientes se quedaron atascados en el fango que había, pero que hoy es solo suelo seco y agrietado.

“Ahí se quedaron y se murieron (las reses) porque no pudimos sacarlas; si intentábamos (sacarlas) con otra res (ésta) también se iba a quedar pegada, y con una camioneta íbamos a matar al animal”, asegura Treminio.

Esas historias se repitan en otras comarcas como El Caracol, El Boquerón, La Concha, Las Torres y El Nancital, ya que no tienen acceso a agua potable, y sus pobladores la ocupan para los quehaceres domésticos y para saciar la sed de su ganado, mientras que el agua de un pozo de bomba de mano que está en la comarca El Ventarrón es la que ocupan para consumo propio.

“Pero ahora tenemos que ocupar el agua del pozo para todo, y está escasa porque estamos en verano”, señala Treminio.

Problema ya lo habían resuelto

Ana Romero, pobladora de la comarca El Ventarrón, dice que cada vez que se seca la presa y quedan en esa situación, las autoridades municipales los “engañan”, prometiéndoles conexión a agua potable y construcción de pilas para el agua del ganado.

Romero refiere que no habían pasado por una situación similar desde hace cinco años, pues en esa ocasión se organizaron y protestaron, logrando que la empresa municipal de generación hidroeléctrica Las Canoas se comprometiera a no secar más de cuatro metros de esta para el abastecimiento de agua a los arroceros, pero eso no ha sido cumplido, afirma.

Agrega que el año pasado, por la demanda de agua por parte de los arroceros y por el verano, el nivel del agua bajó drásticamente, pero que no les impidió lavar ropa y darle de beber al ganado.

Plan de consumo

El presidente de la Asociación Nicaragüense de Arroceros, ANAR, Fernando Chamorro, indica por su parte que el período en que demandan agua de la presa Las Canoas es en el ciclo de estación seca, es decir, entre mediados de diciembre y mediados de abril.

Este año, en el sector de El Timal, se sembraron 22,000 manzanas de arroz, pero la presa solo tiene capacidad para abastecer a entre 3,500 y 4,000 manzanas, según Chamorro, quien explica que la empresa municipal elabora un plan de abastecimiento a los arroceros con base en las áreas de siembra que estos declaran.

“Entonces, el problema de sequía puede ser porque algunos productores no declararon toda su área de siembra y sembraron más tarde, por lo que ahora están demandando agua a estas alturas”, dice Chamorro.

El Nuevo Diario también intentó hablar con uno de los concejales, Omar Largaespada, pero no se encontraba en su casa, y su celular también sonó apagado hasta el cierre de esta nota.