Eloisa Ibarra
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El Presidente de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), Manuel Martínez, afirmó ayer que no lo guiará color político ni religioso en su decisión en torno al Recurso de Inconstitucionalidad contra el aborto terapéutico, porque está interesado en que la Corte plasme un criterio eminentemente humano, conforme a la Constitución Política.

“Yo como liberal que soy, de pensamiento, no de partido, creo en los derechos fundamentales del individuo, en los derechos de la mujer, y no me va a guiar ni color político ni religioso para tomar una decisión, de manera que estoy interesado en que la Corte Suprema plasme un criterio eminentemente humano, conforme a la Constitución”, dijo Martínez.

Dijo que se trata de analizar los artículos de la Constitución que se dicen son violados por el Código Penal, y si efectivamente hay un roce que conculque el derecho de la mujer o de la familia, “pues nosotros tenemos que analizar eso y tomar una decisión”, aseguró.

¿Podría despenalizarse el aborto terapéutico? se le preguntó, a lo que respondió: “No quiero adelantar opinión, pero en otras partes existe el aborto, México lo acaba de despenalizar, en los propios Estados Unidos hay períodos en que de una manera libre se puede practicar ya, después de las seis semanas es diferente, y por último en los últimos dos meses también es diferente.

“Han adoptado eso, pero en lo general, yo desde que estaban queriendo promulgar el Código Penal platiqué con el presidente de la Comisión Jurídica, José Pallais, y le decía que esos temas los debieran de dejar para un Código de Salud, porque se podría elaborar un protocolo de procedimientos en casos necesarios”, indicó Martínez.

Para Martínez, los casos necesarios los tendría que decidirlos una junta que se podría formar ad hoc para que analice, por ejemplo, si una mujer que ha sido violada, sale embarazada del violador, “ahí tiene caso que cómo una mujer va a tener un hijo de un violador, que mañana los compañeritos le dicen en la escuela que es un hijo de p…, por ejemplo”.

Esas situaciones, agregó Martínez, hay que verlas con médicos responsables, con sicólogos, sociólogos, con todo un equipo interdisciplinario que analice las situaciones.

Refirió que él tuvo una tía a quien le prohibieron salir embarazada y tener un niño, pero ella quería tener un niño y lo tuvo. Y se murió.