elnuevodiario.com.ni y Jessie Ampié
  •   Tegucigalpa, Honduras  |
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  • ACAN-EFE

El colectivo Confluencia Feminista Mesoamericana expresó hoy su preocupación por la violencia de la que son víctimas las mujeres en Centroamérica y México y por el aumento de feminicidios en los últimos años.

La representante del Movimiento Autónomo de Mujeres de Nicaragua, Patricia Orozco, dijo en rueda de prensa que el colectivo feminista observa con "preocupación el aumento de denuncias de violencia contra las féminas".

"En los últimos años las denuncias de violencia contra las mujeres han aumentado, aunque todavía falta, porque por una mujer que denuncia hay cuatro que no lo hacen", subrayó la activista, aunque no brindó cifras al respecto.

Según organizaciones feministas, en 2012 en Centroamérica fueron asesinadas unas 1.554 mujeres, siendo Guatemala y Honduras los países que más feminicidios registraron, 560 y 520, respectivamente.

Esta violencia es resultado de "la desigualdad y una cultura machista y patriarcal", indicó Orozco, quien abogó porque se reconozca que "las mujeres tenemos derecho a vivir libre de violencia".

El colectivo Confluencia Feminista Mesoamericana está integrado por mujeres defensoras de los derechos humanos, la igualdad de género y la justicia social y se reunió en Tegucigalpa para analizar la violencia contra las féminas.

"Vivimos en carne propia los retrocesos y desmantelamiento de las instituciones creadas para la promoción y protección de los derechos y las vidas de las mujeres", denunció, por su parte, la activista hondureña Regina Fonseca, quien además lamentó que la respuesta del Estado para reducir la violencia "es insuficiente".

Las feministas indicaron en un comunicado que "los gobiernos han respondido con un proceso de militarización de la seguridad, lo que ha incrementado el uso de las fuerzas militares" y ha mostrado "el fracaso y su incapacidad para garantizar la paz".

La directora del no gubernamental Centro de Estudios de la Mujer de Honduras, María Muñoz, declaró que en los últimos años la muerte "se convertido en un negocio".

"Las mujeres no nos matamos, somos víctimas, a las mujeres las están matando los hombres vestidos de poder", subrayó.

En el documento, las feministas condenaron "las agresiones y persecuciones" de las que son víctimas las defensoras de derechos humanos.