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Es un enemigo invisible, pero letal. La Organización Mundial de la Salud, OMS, estima que entre el 5 y el 10% de los pacientes que ingresan a hospitales modernos del mundo desarrollado, contraen una o más infecciones. A cada momento, más de 1.4 millones de personas en el mundo contraen infecciones en los hospitales, durante su estadía.

En Estados Unidos, de acuerdo con cifras de la OMS, las infecciones hospitalarias provocan la muerte de unas 80,000 personas. En Inglaterra suman 5,000, mientras en México ascienden a 32,000.

Las cifras son mayores porque en hospitales de países en desarrollo, el riesgo de infección asociada con la atención sanitaria es de dos a 20 veces mayor, detalla la organización internacional.

Por ello, la proporción de pacientes afectados podría superar el 25% en algunos países en desarrollo. Es decir, cuatro de cada diez pacientes que ingresan a los hospitales, podrían resultar afectados por una o por varias infecciones diferentes de aquellas por las cuales se internaron.

 Infografia-cirujia“Cualquier persona que ingresa en calidad de paciente lleva un riesgo inherente”, apuntó el Dr. Guillermo Porras, médico internista e infectólogo.

El especialista nicaragüense explicó que esas infecciones, que hasta hace poco eran llamadas infecciones nosocomiales o infecciones intrahospitalarias, hoy son identificadas como Infecciones Asociadas a Cuidados de la Salud, IACS, y se refieren a las que se desarrollan en una persona 48 horas después de haber sido ingresada a un hospital.

Diferentes niveles de riesgos

Para el Dr. Porras es impensable que un hospital esté totalmente libre de bacterias o de otros microorganismos que puedan provocar infecciones, por eso sostiene que la incidencia de las IACS depende, en gran medida, de la condición en la que ingresa el paciente, y, por tanto, de los procedimientos que amerita.

Indicó que el riesgo es mayor cuando el paciente ingresa con una condición crítica, y, por ello, requiere procedimientos quirúrgicos, intubación, conexión a un ventilador y colocación de catéteres vasculares o de sondas. En esas circunstancias, las infecciones más comunes son flebitis, neumonía, infección en las vías urinarias e infección de sitio quirúrgico.

“Por ejemplo, las cirugías se clasifican en cirugías limpias, limpias contaminadas, contaminadas y sucias, dependiendo del involucramiento de órganos o de vísceras, entonces, una cirugía que es sucia tiene más riesgo de infección que una cirugía limpia, pero eso no quiere decir que el riesgo de la cirugía limpia sea de cero”, afirmó el infectólogo.

Refirió que se ha logrado establecer que en algunos hospitales el riesgo de adquirir una infección en una “cirugía limpia” es del 1%, es decir, que una de cada 100 personas que son sometidas a cirugías, como la reparación de una hernia, puede contraer alguna infección.

Niveles más altos en Cuidados Intensivos

Por su parte, el jefe de la Unidad de Cuidados Intensivos, UCI, del Hospital Central Managua “César Amador Kühl”, Dr. Becket Argüello, afirmó que según estadísticas mundiales, cuando un paciente permanece más de tres días en UCI, existe un 40% de probabilidades de que contraiga alguna IACS.

Argüello apuntó que la revista Critical Care Medicine, en su edición número 39 de 2011, dio a conocer que la mortalidad por IACS en las UCI es de entre 35 a 67%, mientras que a nivel de todo el hospital es de entre 19 y 49%.

En el caso de infección en las vías urinarias, que es una de las más comunes, Argüello dijo que cuando un paciente tiene que pasar más de tres días con una sonda, se recomienda aplicarle antibióticos profilácticos o de prevención, pues de lo contrario la aparición de dicha infección es infalible.

Sin embargo, el especialista destacó que la más grave de todas las IACS es la neumonía. Argüello aseveró que las bacterias que la producen son el estafilococo, la klebsiella y la acinetobacter baumannii; sobre estas dos últimas subrayó que son “el dolor de cabeza de todos los hospitales del mundo”, ya que son resistentes a todos los fármacos, y, en el caso que tengan alguna incidencia en Nicaragua, los medicamentos tienen que importarse.

Menos vigilancia hospitalaria, más infecciones

El Dr. Guillermo Porras, infectólogo del Hospital Metropolitano Vivian Pellas, aseveró que para controlar la incidencia de infecciones en los pacientes de los hospitales es necesario que en cada centro exista un sistema de vigilancia donde estén un infectólogo y un epidemiólogo, además de un laboratorio de microbiología para identificar las bacterias.

Añadió que donde hay menos vigilancia hay más infecciones, porque el equipo médico ni siquiera sabe qué bacterias están presentes para intervenir de forma preventiva. Además, dijo, la frecuencia de infecciones en un hospital es considerada un parámetro de calidad, pues “cuantas menos infecciones tenga una institución, revela mejor calidad de atención”.

A nivel centroamericano, la OMS no ofrece estadísticas sobre la incidencia de las IACS, pero un estudio en el que participó el Hospital Metropolitano Vivian Pellas revela que muchos hospitales del país presentan tasas de incidencia muy por encima de la media mundial, la cual es de 3%.

Hasta 2012, de acuerdo con el citado estudio, la tasa de incidencia de IACS en el Hospital Metropolitano Vivian Pellas era de solo 1%, mientras que en el Hospital “Roberto Calderón”, hasta 2010, era de 5.9%.

Por otra parte, hasta 2009, el Hospital Calderón Guardia, de Costa Rica, tenía una tasa de incidencia del 4.4%; el Hospital Médico Quirúrgico de San Salvador, El Salvador, de 5.2%; la sección de Maternidad y Gineco-obstetricia de San Salvador, de 3.3%, y mucho más arriba de la media mundial estaban la sección de Maternidad y Recién Nacidos de San Salvador, con 13.5%, y el Hospital Roosevelt, de Guatemala, con 18.6%.

¿Y los visitantes de los pacientes?

Los visitantes son una pieza fundamental a la hora de prevenir las IACS, ya que estos son potenciales fuentes de contaminación, aseguró el jefe de la UCI del Hospital Central Managua, Dr. Becket Argüello, quien explicó que las visitas se restringen de acuerdo con la gravedad del paciente.

“Las mayores restricciones las tomamos con pacientes inmuno-comprometidos, es decir, pacientes cuyos sistemas de defensas están muy deteriorados, lo cual sucede en casos de VIH, diabetes, cáncer y Lupus”, indicó el especialista en cuidados intensivos.

Entre las medidas tomadas, Argüello mencionó la obligación de asearse las manos (ya sea con agua y jabón especial, o con alcohol gel) antes de entrar a la unidad donde está el paciente, no permitir el ingreso de personas con cuadros respiratorios (gripe o tos), y evitar las aglomeraciones alrededor de un paciente, rotando a los visitantes en turnos de cinco minutos cada uno.

En tanto, la coordinadora del Comité de Infecciones Intrahospitalarias del Hospital Infantil “La Mascota”, Dra. María Mercedes Somarriba, mencionó que en este centro asistencial no permiten que los familiares de los pacientes ingresen alimentos.

“Ha habido casos de familiares que introducen comidas, como ensaladas y cosas fritas, y luego los pacientes están con diarrea, porque seguramente los alimentos no fueron preparados en condiciones higiénicas”, dijo Somarriba.

Lavado de manos es clave

Agnes Saborío, Gerente de Calidad del Hospital Metropolitano Vivian Pellas, centro que posee una certificación internacional, señaló que el principal esfuerzo que realizan en esta institución para prevenir las IACS es una constante campaña de educación a los pacientes, visitantes, y cuerpo médico y de servicio, la cual consiste en llamar a lavarse las manos y a hacerlo adecuadamente.

“Parece mentira, pero una práctica tan sencilla como el lavado de manos puede marcar la diferencia en un hospital; tenemos monitoreo de cómo se lavan las manos los médicos y las enfermeras, y en cada baño donde hay algún lavamanos siempre hay una indicación de cómo lavarse las manos”, comentó Saborío.

En eso coincidieron el jefe de la UCI, del Hospital Central Managua, Dr. Becket Argüello, y la coordinadora del Comité de Infecciones Intrahospitalarias del Hospital Infantil “La Mascota”, Dra. María Mercedes Somarriba. Ambos aseguraron que por ser las manos la principal fuente de transmisión de bacterias, la “piedra angular” de la prevención de IACS es el fomento del lavado o aseo de manos.

Argüello aseguró que en el Hospital Central Managua “César Amador Kühl” hay lavamanos y alcohol en gel en la puerta de ingreso a cada área sensible, como la UCI, y en todas las salas de enfermería. Así mismo, tienen como política que cada visitante que entra a la UCI se ponga una bata para crear una barrera a posibles bacterias que porte en su ropa.

Un robot llamado Xenex

Una nota publicada recientemente por la agencia Euronews sugiere que las IACS podrían desaparecer gracias a un robot llamado Xenex, desarrollado por el Centro Tecnológico de Houston, el cual consiste en un dispositivo móvil que combate los gérmenes con ráfagas de luz.

“Xenex realiza una limpieza rutinaria a base de impulsos estroboscópicos. Estos flashes de luz ultravioleta esterilizan y matan a las bacterias y a los agentes contaminantes”, dice la nota.

No obstante, a juicio de Porras, de nada sirve que se realicen profundas limpiezas y cultivos de paredes, ya que las bacterias siempre van a estar presentes, por lo que insistió en volcar todos los esfuerzos en la campaña de lavado y aseo de manos.

Neumonía es la más grave

Entre las infecciones que adquieren los pacientes en los hospitales del mundo, la más peligrosa es la neumonía, provocada principalmente por la bacteria Estafilococo (Staphylococcus), la cual está presente en la mucosa y en la piel de los humanos, y de algunos mamíferos y aves.

Riesgos en hospitales

La revista Critical Care Medicine, en su edición número 39 de 2011, estimó que la mortalidad por infecciones en las unidades de cuidados intensivos, es de entre 35 a 67%, mientras que a nivel de todo el hospital es de entre 19 y 49%.