Jorge Eduardo Arellano
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El jefe del Ejército de Nicaragua, general Omar Halleslevens, instó a la población nicaragüense a adoptar medidas preventivas ante el aumento de los fenómenos naturales que acechan al país en este invierno 2008.

En una ceremonia donde el Ejército de Nicaragua develaba un busto al prócer hondureño, general Francisco Morazán, en el Centro Superior de Estudios Militares, Halleslevens dijo que hay tomar en cuenta los pronósticos de expertos climatológicos sobre el aumento de posibilidades de que huracanes y tormentas afecten al país en el llamado período de huracanas, de junio a noviembre.

“Este mes es peligroso, apenas comienza y la amenaza se extiende más allá de noviembre, con huracanes y tormentas acechando por ahí”, dijo, para luego reportar que producto de las torrenciales lluvias de los últimos días la Defensa Civil del Ejército de Nicaragua ha reportado inundaciones de poblaciones, daños de infraestructura, 400 familias con 2 mil 630 personas afectadas y 90 familias trasladadas a albergues temporales en todo el país.

“Yo quiero aconsejar a la población nicaragüense que por favor oiga las recomendaciones que da en esta línea la Defensa Civil, Sinapred, las estaciones de Policía, Cruz Roja, Cuerpo de Bomberos, a todas las autoridades”, sobre las prevenciones a tomar.

“Defensa Civil vive sacando recomendaciones, hay que copiarlas, manejarlas, hay que tenerle respeto a los cauces que se crecen, hay que tener cuidado con menores con ancianos, y con los mismos adultos a la hora de cruzar ríos que se crecen a magnitudes un poco más allá de lo que estamos acostumbrados a ver”, dijo, al tiempo que advirtió que debido a la constancia de fenómenos naturales de este tipo en Nicaragua, los riesgos se han triplicado en cuando a los puntos de riesgo.

“Creo que en Nicaragua ha existido una cantidad de puntos de riesgo, y con la presencia de estos fenómenos, esos puntos han ido creciendo y han aumentado su peligrosidad a niveles nunca antes visto”, dijo el jefe militar.

“Hoy se crecen ríos que uno ve a niveles normales, pero cuando le cuentan a uno que el río tal creció a tal altura, uno se queda asustado; me han informado de ríos que se han crecido encima de los puentes y yo nunca los había visto subir de esa manera, aun con el mismo Mitch (1998) y el Joan (1988) que yo conocí bastante de cerca. Ante esto lo que queda es mucha prudencia de los pobladores, que se tomen medidas con cruces de ríos, de cauces, informarse con los medios, hacerle caso a las alertas y evitar los cables y otros centros de peligro”, dijo.