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A pesar de ser ingeniero químico, quizás es el nicaragüense que mejor domina las series mundiales del béisbol de las Grandes Ligas, porque es como una enciclopedia, o también, varios cronistas deportivos a la vez, y por si fuera poco, incursiona en el mundo del cine, la música y la historia de Nicaragua. Es casi el “biógrafo” sonoro de Managua.

Hablamos del ingeniero Bayardo Cuadra, nacido en Corinto, hijo de Miguel Ángel Cuadra, quien laboraba en una agencia naviera, y de la empresaria Carmela Moreno.

Como sus padres se trasladan a vivir a Managua, ya que su papá fue a trabajar al Banco Nacional, Bayardo se transformó en un capitalino, aunque entró a estudiar al Instituto Pedagógico de Diriamba, donde hizo la primaria y la secundaria. En un momento de su historia tiene que viajar a México para estudiar ingeniería a los 18 años. Dos hermanos suyos, mayores, ya estudiaban en la nación azteca.

La “Ciudad de los Palacios” también fue el lugar donde encontró a su “media naranja”, porque de México regresó casado. Él retornó después de haber sido contratado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) para laborar en el Instituto de Fomento Nacional (Infonac) en la parte de desarrollo industrial y en el turismo.

Cuando se le termina su contrato con el BID, el Infonac le dice “quedate con nosotros”, por lo que laboró en esa institución por varios años más. A inicios de 1977, el Infonac lo designa vicegerente del matadero modelo Ifagán, que se consideraba la segunda empresa exportadora de Nicaragua en ese momento, ya que había un auge en la producción ganadera del país.

En el matadero laboró hasta 1980, cuando el Ifagán, con una nueva administración, concentró a todos los mataderos que fueron nacionalizados durante ese gobierno. Una vez que salió de ahí se desempeñó como profesional libre, por lo que le tocó trabajar como consultor de empresas.

En ese momento, como había mucha reconstrucción, se necesitaba levantar la producción de muchas empresas, por lo que comienza a laborar en la Electroquímica Penwalt, donde estuvo hasta que cierra esa planta en los años 90. Laboró también por tres años con el Ministerio de Economía, durante la Administración de Violeta Chamorro.

Cuando asume el gobierno Arnoldo Alemán, el 10 de enero de 1997, vuelve a dejar ese ministerio para retornar a su trabajo de consultor privado, como actualmente sobrevive, ya que hizo estudios de posgrado en Desarrollo Forestal y en Petroquímica, así como en el área de Tecnología de Alimentos.


Conocimientos
de empresas fuertes
Cuadra también tiene el talento de dominar la historia de grandes empresas industriales, entre ellos la Nestlé, que a pesar de ser fuerte solamente tiene tres plantas en América Latina: una en México, otra en Argentina y la de Nicaragua, aunque posee otras ramas con la Magic. Dice que haber traído esa empresa a Nicaragua fue algo extraordinario “porque fue como traer al Papa”.

Esto llevó a Cuadra a señalar que quienes vivieron esos tiempos de auge en Nicaragua, están pidiendo el Banco de Fomento. El problema que tuvo el Infonac fue que en un momento dado se politizó, y “al politizarse, los políticos comenzaron a buscar dinero fácilmente y a no pagarlo”. Asegura que un Banco de Fomento es absolutamente necesario.

Cuenta en su historial haber trabajado en el desarrollo de las empresas de Zona Franca, porque esa es una de las formas de darle empleo a familias, sobre todo a las mujeres. Muchos se quejan de que las obreras son maltratadas, pero Cuadra justifica: “Lo que pasa es que en Nicaragua perdimos el hábito de la disciplina en el trabajo, durante la década de los 80”.

A esto hay que agregarle que en los años 80 se perdió el estímulo que recibían los trabajadores con los bonos sobre su producción. Explica que los coreanos y los chinos en las zonas francas son rigurosos y trabajan con estándares. “Pero la persona que lo toma a bien y se somete a ellos, les sacan beneficios”. Dijo que esto se ve en gente joven, al tiempo que aseguró haber conocido mujeres que salieron de la Zona Franca e instalaron sus propios talleres, ya que los chinos les regalaron máquinas que ya estaban depreciadas”.

“Estoy seguro de que en Estados Unidos las exigencias de horarios de trabajo, calidad y volumen es riguroso, pero me parece que ese hábito se perdió, aunque ahora se está recobrando”, sostiene el experto.


¿Cómo entra al béisbol?
Mientras caía un fuerte aguacero sobre Managua, Bayardo entró a explicar cómo se inició en el campo de béisbol. Desde que era muy pequeño comenzó a tener contacto con el deporte a través de un radio de ondas media y corta de su papá, donde escuchaba también peleas de boxeo y las series de las Grandes Ligas.

“Tenía seis años cuando hacía esto”, dice Bayardo, quien recuerda los juegos espectaculares de la liga profesional cubana; “también escuchaba las series mundiales de béisbol donde Nicaragua participaba”. Antes de que se construyera el actual estadio de Managua, Bayardo iba a ese lugar con un primo a ver los juegos de béisbol de escolares.

Todos estos conocimientos los fue acumulando, porque comenzó a coleccionar figuritas de béisbol, estableció la costumbre de escuchar por la radio los partidos, por lo que a estas alturas de campeonato dice: “Si eso no lo interrumpís y se queda como una costumbre, llegás a los 15 ó 16 años con un cúmulo de conocimientos y experiencias que sirven de base para, sobre eso, ir montando una serie de nuevos conocimientos.

Bayardo también se interesó en manejar el inglés antes de bachillerarse, por lo que esto le facilitó escuchar las transmisiones de los juegos del Gran Circo, que hacía la emisora de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos. Antes de iniciar la entrevista, el entusiasta del deporte rey estaba viendo por internet --para variar-- el juego que se desarrolló entre los Phillips de Filadelfia y los Cerveceros de Milwaukee.


La otra cara de la
luna de Bayardo
Bayardo también tiene otro lado oculto: su afición al cine, de lo que no escribe en Nicaragua, pero sí lo hace en México y Estados Unidos. Esta afición la comenzó a practicar desde muy pequeño. Mantiene correspondencia con Franklin Caldera que es una de las personas que más conoce de cine en Nicaragua.

En su cinemateca personal tiene más de 400 películas clásicas en DVD, aunque antes las tuvo en formato de VHS. En la época de los 90 recolectó muchas películas que perdió en esa década, cuando se incendió la casa donde vivía en la Carretera Sur, “donde me quedé sólo con lo que tenía puesto”.

También ha dirigido programas deportivos como el que tuvo en la Radio 580, en vida de William Ramírez, donde llevó a un pelotero que en 1949 realizó la hazaña de jugar 26 innings: el doctor Alfredo Obando Palma.

Este señor tuvo un programa radial: “Perfiles de Managua” en la vieja Radio Mundial, que luego retomó Bayardo, y ahora lo difunde en la Radio 580. En ese programa participaba el comandante Ramírez. Actualmente el espacio tiene una gran audiencia. Se transmite los domingos de 8 a 9 de la mañana. En ocasiones se queda con Carlos Reyes (después de su programa) en uno dedicado al deporte. También le ayuda con los tangos a Eduardo López Meza.

Colabora con Nicolás López Maltez --quien reside en Miami—en lo que se refiere a temas históricos, ya que Bayardo es miembro de la Academia de Geografía e Historia de Nicaragua. Todo esto es parte del “pasatiempo” del ingeniero químico.

Tiene en su historial haber narrado por la radio en los años 80, partidos de béisbol de las Grandes Ligas, tomando la señal de las primeras antenas parabólicas que se instalaron en algunos puntos de Managua, entre ellos el Hotel Camino Real. A esto lo metió Sucre Frech, aunque también hizo uso de lo aprendido cuando niño, escuchar la señal por emisoras de onda corta.


Dice que varios cronistas deportivos lo consultan, entre ellos Edgard Tijerino, “quien se siente muy orgulloso de ser el mejor cronista en muchos años, pero Edgard es obsesivo, loco, porque él me decía: ‘Yo quiero ser el hombre que más conozca del béisbol de las Grandes Ligas’”. Bayardo le dijo: “Vas en buen camino, pero tenés que desvelarte y estar atento de todo. Edgard me consulta”.


La vieja Managua anécdotas y cantinas
Bayardo también tiene otra cualidad: conoce la historia de Managua mejor que cualquier historiador, y recuerda una gran cantidad de anécdotas y personajes, entre ellos uno que durante los años 60 se sacó la lotería y fue a terminar ese dinero en el prostíbulo de la época: La Conga Roja.

De paso, confirmó que “Pancho Mambo” está haciendo un trabajo sobre la historia de los boleros, a lo que Bayardo le está ayudando con abundante información, ya que otra de sus cualidades es el conocimiento de la música de la época anterior a los años 60, porque, a su juicio, de los 70 para acá hay varios que escriben sobre ese tema, donde se incluyen los primeros grupos musicales electrónicos.

Bayardo también conoce con precisión la historia de Panchito Aguirre Baca --quien recientemente falleció en Estados Unidos--, a quien calificó como el “James Bond nicaragüense”, y aseguró que no va a escribirlo por que le va a dejar ese trabajo a Nicolás López Maltez. El comentarista deportivo y químico tiene una excelente colección de fotos de Panchito cuando era asistente de Somoza, así como del presidente Leonardo Argüello, quien estuvo 46 días en el poder.

Lamentó que nadie ha escrito sobre lo que fue en vida el conocido hombre de radio Bobby Benítez, quien era un hombre amable, un representante de la edad de oro de los disck jockey, cuando eran de verdad. Benítez falleció recientemente, y, a su juicio, era un hombre de la historia de Managua.

El tema de las viejas cantinas de Managua es un punto más recurrente en su programa radial, aunque aseguró que hay otros que conocen muy bien esa historia porque se las pasaron en esos “templos” del ocio, al tiempo que citó la cantina de Pedro Tuco, la Vieja Maldita.

En la cantina de la Vieja Maldita hay una anécdota que se conoció en la Cafetería la India. Al somocista Orlando Montenegro --el titular del Distrito Nacional-- lo llevaron, y le preguntó a la dueña: ¿Es cierto que a usted le dicen la vieja maldita? La repuesta de la propietaria fue ¡¡Es cierto, Orlando Montenegro, hijo de la gran puta!!
Bayardo aún conserva un artículo que escribió el doctor Danilo Aguirre en la primera edición de la Prensa, después del terremoto de 1972, donde el ahora director de EL NUEVO DIARIO hizo una recopilación de los centros que por causa del terremoto dejaron a muchos en la orfandad.