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La puesta en libertad del rivense Saturnino Urbina Arévalo, de 51 años, capturado en Somotillo con 37.296 kilogramos de cocaína, ha ocasionado una serie de interrogantes en la ciudad de Rivas y a la vez ha desatado comentarios nada agradables contra el sistema judicial de Nicaragua.

En la Ciudad de los Mangos todo mundo conoce que junto a Urbina Arévalo también se condenó a diez años de cárcel a Alan José Grillo Salgado, quien sufre poliomielitis en su pierna izquierda y fue vinculado al caso porque se encontró supuestamente su número telefónico en la agenda de Urbina Arévalo, pero ahora es el único que quedó tras las rejas.

La salida de Urbina Arévalo del Sistema Penitenciario Regional de Occidente ocurrió el primero de octubre por orden del juez del Sistema de Vigilancia Penitenciaria, Juan de Dios González Quintana, quien favoreció al reo aplicando el artículo 412 del Código Procesal Penal, el cual establece la excarcelación a reos que sufren enfermedades crónicas que pongan en riesgo su vida.

No obstante, para la familia de Alan José esto no es más que la triste realidad de lo mal que anda el sistema judicial, "ya que mi hermano, por ser de escasos recursos, es el que sigue tras las rejas pese a que a él no lo capturaron con droga ni en Somotillo, sino en Rivas".

Así lo indicó Yuri Gabriel Grillo Salgado, de 35 años, tras agregar que a su hermano lo vincularon al caso por encontrarse en la agenda y el teléfono de Urbina Arévalo el número de una persona identificada como Alan.


Con las manos en la droga
Como se recordará, Urbina Arévalo fue detenido en horas del mediodía del ocho de enero frente a la caseta de la Alcaldía de Somotillo, y al revisársele la camioneta que conducía, se le encontraron los 31 paquetes de cocaína que dieron el peso final de 37.296 kilogramos. Según la
acusación que presentó la Fiscalía, la droga iba oculta en compartimentos que se hicieron a ambos lados de la tina, y se señala a René Gómez Velásquez como el hombre que lo facilitó, pero aún continúa prófugo.

Posteriormente, en la acusación también fueron señalados como cooperadores necesarios del delito de transporte ilegal de drogas, Ariel de Jesús Chávez, los hermanos Marcial y Germán Beltrán, Claudio Antonio Torres y Alan José, que fue al único que lograron capturar en la
ciudad de Rivas el 28 de enero, y el diez de julio fue condenado a diez años de cárcel.

Mientras que un mes antes, Urbina Arévalo había aceptado en una audiencia especial el delito de trasporte ilegal. Por tal razón al hombre de las siete plagas de Egipto le pusieron una pena de una década de cárcel, pero el juez González Quintana lo favoreció el 30 de septiembre al enviarlo a su casa, por el repertorio de enfermedades.

Sin embargo, para Yuri Gabriel, este caso los magistrados que integran la Comisión de Régimen Disciplinario lo deberían de analizar, pues considera que su hermano nada tiene que ver en este delito, y señala al oficial de drogas Juan Bermúdez como el que involucró a Alan José en este delito.

"Se debe, sobre todo, a viejas rencillas que existen entre ellos, porque en ocasiones hasta lo amenazó con involucrarlo en casos de drogas", explicó.

Otra anomalía que ve Yuri Gabriel es que el recurso de apelación que introdujo el 18 de julio el abogado Ringo José Ocampo, en el cual pide la revocación de la sentencia condenatoria en contra de Alan José, fue admitida por el Tribunal de Apelación de occidente un día después que Urbina Arévalo fue puesto en libertad. Según el hermano de Alan José, ni siquiera les notificaron la salida de este rivense, sino que fue ayer, a través de EL NUEVO DIARIO, que se enteraron.

Cabe señalar que en el expediente judicial se menciona que los números telefónicos 4284865 y 4457249 pertenecen a un Alan, y que de estos números se llamó a Urbina Arévalo el día del quiebre, y por ende la Policía Nacional, desde un inició, buscó a Alan José, por considerar que a él le pertenecían estos números.

Yuri Gabriel señala que no sólo su hermano se llama Alan y que dichos números no pertenecen a él.