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El número de muertos por las lluvias subió oficialmente a 11, al reportarse una víctima más por ahogamiento en San Rafael del Norte, Jinotega, pese a que se habla de más víctimas. Mientras la Defensa Civil mantiene la alerta verde, ante la persistencia del mal tiempo, que continúa causando estragos en diferentes partes del país, elevando el número de evacuados a 4 mil 800 personas.

El sábado por la noche la Defensa Civil evacuó a otras 18 familias (64 personas) en el barrio Manchester, en las costas del lago de Managua, al sufrir inundación en las humildes viviendas.

Las persistentes lluvias también ocasionaron una situación de emergencia en Nandaime, Granada, donde un cauce inundó 30 casas del barrio Santa Fe, de las cuales tres resultaron totalmente destruidas.

La persona muerta en San Rafael del Norte, Jinotega, respondía al nombre de José Mairena Rivera, quien trató de cruzar a caballo un caño crecido en la comunidad Las Canastas, resultando arrastrado por la corriente junto con el animal.

El teniente coronel Walter Ortega, jefe de operaciones de la Defensa Civil, dijo que las constantes lluvias provocaron otra situación de emergencia en Masaya, donde un cauce se desbordó y provocó inundación en tres viviendas.

El mal tiempo que está afectando al país desde hace días, provocó también un deslizamiento de tierra en El Quino, Isla de Ometepe, cerca del cruce que lleva hacia el volcán Maderas y Altagracia.

El jefe de operaciones de la Defensa Civil indicó que una comisión estaba evaluando ayer la situación en Malacatoya, Granada, donde las comunidades Tepalón 1, 2, 3, 4, 5 y El Porvenir, se mantenían inundadas y al menos las últimas tres solo tenían acceso por lanchas.

Un total de 253 familias (mil 517 personas) son las afectadas en Malacatoya, parte de las cuales está en centros de albergue.

Más lluvias
Por su parte, el Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales, Ineter, informó que las lluvias continuarían hasta este lunes en el Pacífico, Centro y Atlántico del país, ya que persisten las bajas presiones asociadas a la zona de convergencia intertropical.

La zona de convergencia intertropical es un cinturón de baja presión que cubre el globo terrestre en la región ecuatorial y donde convergen aires cálidos y húmedos, causante de las lluvias.

Aluvión en Carazo
En Carazo, las fuertes lluvias que cayeron el sábado y domingo provocaron la crecida del río La Conquista, lo que dificultó el paso de pobladores que se dirigían hacia sus viviendas y al Ministerio Peniel, donde se alojan más de 90 jóvenes es riesgo que se rehabilitan en este centro.

Kent Hooker, originario de la Costa Caribe, y miembro del Ministerio Cristiano que existe en este empobrecido pueblo, expresó a EL NUEVO DIARIO que desde hace seis meses que se encuentra en La Conquista, “ha sido una dificultad el paso de las visitas de los familiares de los jóvenes, ya que al subir las corrientes por las fuertes lluvias, las personas temen por sus vidas, al cruzar unos 200 metros con el agua a la cintura”.

Por su parte, Carlos Tapia, oriundo de este poblado, manifestó que “todos los fines de semana son más de 60 personas, entre niños, jóvenes y adultos, los que se tienen que pasar a caballo o en hombros porque pueden resbalarse y ser arrastrados por las corrientes del río”.

Otro punto donde las aguas hicieron estragos es en el kilómetro 54 carretera Jinotepe-La Paz, donde el puente se llenó e inundó las viviendas que están a su alrededor.

“Es peligroso, porque los torrenciales aguaceros han socavado a ambos laterales del puente y nos da temor porque se puede partir la carretera”, comentó atónita Juana María Gutiérrez, una humilde campesina, quien desde hace tres décadas a diario en horas de la madrugada sale con la producción de frijol a venderla al mercado de Jinotepe en busca del sustento para sus pequeños.

En Murra claman por ayuda
Más de 30 familias del barrio “Fidel Ventura”, de la cabecera municipal de Murra, Nueva Segovia, se muestran impotentes para enfrentar lo que han llamado “la peor pesadillas de sus vidas”, y sin una promesa de nadie que les aliciente con una esperanza.

Las 36 viviendas afectadas por las lluvias, están en zona de alto riesgo, enfiladas sobre una calle que corta en horizontal la falda de uno de los cerros circunvecinos donde se enclava el pequeño pueblo de unas 200 viviendas.

María Elsa García, de 39 años, madre de tres niños, una de las familias afectadas, dijo que cuando vieron que los barrancos se venían contra sus viviendas, ellas corrieron hacia fuera. “No es fácil dejar su casita, irse para otro lado para estar posando. Aunque era una ranchita vieja, pero allí vivíamos bien”, se lamentó.

Con pocas horas de un fuerte aguacero, el cerro comenzó a manar agua por todos lados, y la mayor descarga fue por los barrancos contiguos a las viviendas. “Es la primera vez que ocurre esto en 10 años que tenemos de vivir aquí”, afirmó García.

Las personas que hablaron para EL NUEVO DIARIO se quejaron por la indiferencia de las actuales autoridades de la alcaldía, porque ni siquiera les ha reunido para informarles qué están realizando para ayudarles, “si es que lo están”, dijo.

Las lluvias también provocaron daños tanto en la parte frontal como posterior del moderno edificio del Centro de Salud con Camas “Róger David Herrera Alaniz”, construido en el gobierno anterior con fondos del Banco Interamericano para el Desarrollo, BID.

En Estelí se reportan daños severos en las carreteras, caminos y puentes, así como deslizamientos de tierra en zonas más alejadas.

Giovanni Sevilla, de Radio la Nandaimeña, informó a END, que en Nandaime las lluvias provocaron serios daños a los caminos que enlazan a la ciudad con las distintas comunidades y el deterioro del puente El Arroyo, además que ya había colapsado el puente La Calera. (Con la colaboración de Máximo Rugama).