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Las consecuencias por la disminución en los niveles de agua del lago Cocibolca y del río San Juan ya son visibles. En Granada los pescadores están asustados y preocupados, porque ahora tienen que invertir más recursos para ir a las profundidades del lago y poder atrapar peces, mientras en los municipios aledaños al río San Juan, los pobladores pierden tiempo en transportarse y se ven impedidos de ofrecer servicios turísticos.

Ciriaco Lumbí Mayorga, granadino de 60 años que se dedica a la pesca para el sustento de su familia, aseguró que las zonas habituales de pesca están secas, por lo que tienen que ir hasta las profundidades del lago para encontrar peces, lo cual representa mayor esfuerzo y gasto adicional en materiales, combustible y alimentación durante la faena.

“El pez se va para otro lado, busca dónde ampararse, y eso nos afecta porque es más fácil encontrarlo aquí cerca. (Ahora) tenemos que ir hasta allá adentro y eso nos lleva más tiempo y dinero”, reafirmó.

En el mismo sentido se pronunció Elena Mairena, habitante del sector conocido como Miralago, quien señaló que su esposo pasa más tiempo en el lago esperando atrapar “unos cuantos pececitos” para la alimentación de sus cuatro hijos.

“Yo no quisiera que anduviera tanto tiempo en el lago, sobre todo en las noches, pero es la única forma que tenemos para mantener a los chavalos, porque no tenemos trabajo”, manifestó.

Los perjudicados atribuyen esa situación al hecho de que los últimos inviernos no han sido tan fuertes, así como al desvío de las aguas hacia las plantaciones de arroz de Malacatoya, comarca granadina que durante el período de riego (durante el verano) posee más de 12,600 manzanas de terreno de este importante cultivo.

Sin embargo, hasta el momento no se ha visto afectada la navegación del ferri que cubre la ruta Granada-San Carlos y que viaja dos veces a la semana.

Donde sí ha habido afectaciones en la navegación es en San Jorge, Rivas, pues el pasado 17 de febrero, los ferris Che Guevara y Ometepe III encallaron cuando trataban de anclar en el puerto.

La delegada de la Empresa Portuaria Nacional en San Jorge, Mireya Cid Dinarte, indicó que en los últimos años no se había observado un descenso tan drástico en el nivel de agua del lago, pero aseguró que ello se debe a que los inviernos de 2011 y de 2012 no fueron copiosos.

Afecta turismo

El presidente de la Fundación Amigos del Río San Juan, Norvin Torres, aseguró que el drástico descenso en el caudal del lago Cocibolca y del río San Juan se debe a un “estrés hídrico”, es decir, al hecho de que el invierno del año pasado no fue tan intenso, aunque en el caso del segundo cuerpo de agua, agregó la sedimentación producto de la carretera tica y la disminución de la cobertura boscosa.

Torres explicó que hasta el año pasado lo normal era que el río comenzara a bajar su caudal hasta en marzo, pero que este año hubo problemas de navegabilidad desde febrero.

“Las pangas comenzaron a pegarse hasta 10 kilómetros antes del delta, y los trayectos (en todo el río) duran hasta 16 horas, cuando lo usual es que duren ocho horas”, dijo.

Un buen ejemplo, según Torres, es el río Papaturro, en la Reserva Los Guatuzos, ya que el trayecto de cuatro kilómetros para llegar a la comunidad del mismo nombre se podía realizar en panga, pero ahora solo se puede avanzar un kilómetro en panga y el resto tiene que ser a pie, lo que afecta la oferta turística local.

 

Otros factores

La ex directora ejecutiva de la Empresa Nicaragüense de Acueductos y Alcantarillados, Enacal, Ruth Selma Herrera, opinó que la situación en el lago Cocibolca y el río San Juan obedece a todo un comportamiento anómalo en torno a la Cuenca 69, que se extiende desde San Rafael del Norte, en Jinotega, hasta la desembocadura del río San Juan, en el mar Caribe.

Entre las actividades que según Herrera afectan a estos cuerpos de agua están el despale, la ganadería masiva en Chontales y Boaco, y la infiltración de químicos utilizados en siembras de arroz, por lo que considera que debe generarse conciencia entre las autoridades y los pobladores de los municipios que circundan la cuenca.

En tanto, el sociólogo y conocedor del tema de cuencas, Cirilo Otero, indicó que en el caso del río San Juan se deben emprender acciones como crear contenedores de sedimentos en distintas partes del río, mientras que en el lago Cocibolca se deben instalar plantas de procesamiento de aguas servidas, para que estas no lleguen con altos índices de contaminación.