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Los padecimientos de diabetes infantil de Luis Fernando Ponce Quijano no son ningún obstáculo para que él practique con sus compañeros de clase su deporte predilecto, el baloncesto.

Sin perder la esperanza de llegar largo, al igual que otros niños en su lucha contra la diabetes infantil, Luis Fernando Ponce ha encontrado en el deporte de mucha agilidad otra forma de demostrar que bien vale vivir.

“El juega con sus compañeritos de clase como cualquier otro, sólo con el cuidado de que no se agite de manera excesiva”, asegura Gabriela Quijano, su madre.

Este niño, originario del barrio San Rafael, de Tipitapa, no sólo destaca como deportista activo en el colegio donde cursa el quinto grado, sino que también sobresale por su excelente rendimiento académico.

Para poder sobreponerse a las dificultades propias de la enfermedad, Luis Fernando Ponce también ha contado con el apoyo decidido de quienes integran la Asociación de Padres de Niños y Jóvenes Diabéticos de Nicaragua.

Gabriela Quijano, madre de Luis Fernando, reveló que su vástago, a pesar de su corta edad, ha aprendido a cuidar de su salud como si se tratara de un adulto.

“El niño ha aprendido a controlarse los niveles de azúcar en la sangre y se aplica la insulina”, cuenta Gabriela Quijano, quien a pesar de las adversidades que ha tendido que enfrentar junto su primogénito, irradia felicidad.


¿Qué es la diabetes?
La diabetes infantil es una enfermedad que se caracteriza por una alteración en la producción de la hormona insulina por el páncreas o una resistencia a la acción de la insulina por el organismo, lo que provoca que el azúcar se vaya a la sangre y afecte los tejidos del cuerpo, con riesgo de provocar insuficiencia renal y paro cardíaco. La enfermedad ha dejado huellas en las manos de Luis Fernando, cuya piel luce visiblemente afectada.

La adversidad creada por la diabetes descubierta a Luis Fernando Ponce, hace ocho años, no sólo cosas negativas ha dejado para esta familia, porque ha aprendido a consumir alimentos “sanos”, es decir, a llevar una dieta balanceada.

Para Gabriela Quijano, las claves para poder convivir con esta enfermedad crónica es cuidar de los alimentos, no interrumpir el tratamiento médico y de manera especial la solidaridad y la unidad familiar.