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Unas 30 rastras y camiones con madera se encontraban retenidos este viernes en un campo de béisbol de la comunidad Las Canoas (kilómetro 41 de la Carretera Panamericana Norte) donde sus propietarios exigían al Ministerio del Ambiente y los Recursos Naturales, Marena, la liberación de la carga, después de 23 días de impedirles el traslado del producto a las empresas comercializadoras.

William Daniel Blandón Núñez, dueño de la empresa “Madera Sargo”, de Prinzapolka, afirmó que una comisión interinstitucional ha revisado varios de los camiones con madera que se encuentran aparcados e ignora si liberarán el cargamento y los automotores provenientes de Alamikamba, en Prinzapolka.

Agregó que muchos de los transportes están retenidos desde el 20 de mayo, cuando las autoridades militares trasladaron los camiones con la madera hacia Managua, sin mediar palabra alguna y sin explicar los motivos de la detención.

Señaló que cada camión porta una carga de entre 10,500 y 11,000 mil pies de madera de pino, la cual se utilizaría para la construcción, y que iban con destino a Rivas, León y Managua.

Por su parte Germán Jesús Avilés Castro, uno de los transportistas cuyo camión está retenido, dijo que es injusta la medida, además de quejarse de la forma en que los han tratado los miembros del Ejército.

Por su parte, el teniente coronel Néstor Urbina confirmó la creación de la comisión interinstitucional que está revisando la documentación de los vehículos y la carga, para determinar si la extracción y el traslado de la madera cumplen con las leyes estipuladas.

Últimas rastras salen de la RAAN

Las últimas 45 rastras y 3 camiones que se encontraban aún en Siuna, partieron la mañana de ayer rumbo al sector de Las Canoas, en el kilómetro 41, donde el Ejército mantenía retenidos al resto de los vehículos de carga.

En total fueron 70 rastras y 8 camiones los que fueron detenidos en el territorio del Triángulo Minero y Prinzapolka, por el Batallón Ecológico, por presentar inconsistencia en la documentación, versión que es negada por los empresarios madereros, quienes señalan que si hay inconsistencia es problema del Inafor, porque son ellos los que autorizan la documentación y el trasiego de la madera.