Luis Galeano
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El Vicepresidente de la República, Jaime Morales Carazo, deploró ayer el hecho que algunos sectores pretendan prohibir protestas o manifestaciones públicas en contra del gobierno a punta de golpes y garrotazos, porque lo único que están haciendo es polarizando más el país y llevándolo hacia la “barbarie”.

Para el vicemandatario, ni los rezos en las rotondas, ni el impedimento de hacer marchas, ni la famosa frase de que “las calles son del pueblo”, son concebibles en un país democrático en donde se respetan las ideas y diferencias políticas e ideológicas.

Mensajes peligrosos
“Cometer actos en los que se trate de enviar mensajes en los que se diga a los nicaragüenses que no son simpatizantes del gobierno, que no pueden protestar cívicamente, es completamente incorrecto y extremadamente peligroso”, dijo Morales Carazo.

El Vicepresidente dijo no aplaudir ningún acto de violencia o de provocación, ni ningún acto de reacción a cualquier provocación. “A veces se interpreta --por lo caldeados que están los ánimos-- como si un acto de protesta es un acto de provocación y la respuesta a eso es desmedida”, dijo.

Simpatizantes del gobernante Frente Sandinista han decidido no permitir que se realicen manifestaciones o marchas públicas en contra de la Administración del presidente Daniel Ortega.

Los hechos más recientes se dieron: uno a finales septiembre y otro la semana pasada. El primero ocurrió cuando una marcha de protesta de la Sociedad Civil que se pretendía realizar en León, fue impedida a punta de garrotazos y morterazos, en acciones en las que hasta participó el candidato a alcalde de ese municipio, Manuel Calderón.

El segundo, cuando un grupo de jóvenes se plantó con pancartas y mantas en las afueras del oficialista Canal 4 de televisión, en protesta por los mensajes que desde ese medio se transmiten, y fueron reprimidos por un grupo de militantes sandinistas mandados por el secretario político del Frente Sandinista en Managua y concejal de la alcaldía, Edgardo Cuarezma.

“Las protestas son válidas de donde vengan”

“Son dos cosas (los actos de León y de Canal 4) que no se pueden mencionar como ejemplares ni mucho menos, porque son hechos repudiables vengan de donde vengan, y actos de esta naturaleza no conducen a nada positivo ni al país ni a nuestro futuro, porque son desvíos de la civilidad y conducen solo a confrontaciones”, dijo Morales Carazo.

“Yo no veo provocación en lo que hicieron esos muchachos, es una protesta y hay que ver el ánimo con el que la interpretan los que están al otro lado, a lo mejor se dieron algunos insultos que antecedieron los hechos violentos, porque recordá que hace unas semanas se dieron acciones o piquetes de grupos de personas que se iban a apostar o a manifestar en las afueras de las casas de determinadas personas, invadiendo su privacidad, porque es poco usual hacer algo así y molesta, porque la familia nada tiene que ver con la función pública”, ejemplificó.

El vicepresidente añadió que todos los ciudadanos independientes, piensen lo que piensen, sea a favor o en contra del gobierno, tienen todo el derecho y la libertad de manifestarse y decir lo que mejor les parezca, siempre dentro del marco de legalidad.

“Que la respuesta a cualquier acto de manifestación cívica sea golpes y garrotazos, es estar cayendo en la barbarie. Yo lamento que se den ese tipo de cosas, y no estoy diciendo que haya alguien culpable o inocente, sino que son acciones censurables en cualquier parte del mundo”, sostuvo el vicepresidente, quien espera que lo caldeado de los ánimos se deba a la cercanía de los comicios municipales.

Los rezadores y “las calles son del pueblo”

A la vez, estimó que la acción de los grupos de rezadores con camisas que demuestran su afinidad con el gobierno y que hace casi dos meses se tomaron las rotondas de la capital, es contraria a la que esperan las personas que les indicaron que se instalaran en esos lugares.

“La cuestión de los oradores en las rotondas, pues creo que cada quien tiene su manera de orar o rezar, porque yo, por ejemplo, hago la oración en mi casa o en algún templo, al menos es mi costumbre, pero yo respeto lo que hacen los otros, sin dejar de reconocer que producen percepciones contrarias o reacciones contrarias en otros sectores”, dijo Morales Carazo.

Asimismo, disintió de la famosa frase del dirigente del FNT, Gustavo Porras, de que “las calles son del pueblo”, porque se trata de sectarismos, que a su parecer, están fuera del lugar.

“Efectivamente, las calles son del pueblo, el país entero es del pueblo, y el hecho de que algunos se quieran atribuir la propiedad de las calles como cosa privativa de un sector, grupo, es una cosa completamente contraria a la razón, a la ley y al derecho”, dijo el vicemandatario.

“Aquí no podemos estar como en las pandillas, que de un barrio a otro hay territorios y se tiene que pedir permiso, porque si no lo hacés atenete a las consecuencias. Yo creo que no podemos estar en esa sectorización o polarización, de creernos dueños de una parte del territorio nacional, y confío en que sea algo pasajero, producto del apasionamiento electoral”, concluyó.