•  |
  •  |
  • END

Personal de la Escuela de Educación Especial de Ocotal, representantes de Los Pipitos y madres cuyas hijas fueron abusadas por el hoy condenado Eddy Ramón Meneses González, denunciaron públicamente las amenazas y el acoso que sufren por parte de familiares del violador de niñas y adolescentes con discapacidad.

Ante esto Vilma Bravo, Presidenta de la Junta Directiva de Los Pipitos, demandó protección por parte de las autoridades policiales, ya que el caso se ha interpuesto sin que la delegación de Ocotal mueva un dedo.

“Que den protección y seguimiento efectivo a esta denuncia, ya que los niños, padres, familiares, líderes de Los Pipitos y maestros de la Escuela Especial, han sido acosados y amenazados de muerte por los familiares del violador múltiple Eddy Ramón Meneses González”, expresó la señora Bravo, quien responsabilizó a estas personas por cualquier cosa que pueda sucederles.

“Los Pipitos seguiremos denunciando los actos de abuso y de violencia que nuestros hijos e hijas sufran, y lucharemos para que se castigue con todo el peso de la ley a los culpables”, expresó Bravo, anunciando que interpondrán una carta a la dirección de la Policía Nacional para dejar en clara la situación, ya que los profesores de la escuela especial están renunciando y los niños no están llegando a clases por miedo.

Víctimas perseguidas por familiares del agresor
Una de las madres de las víctimas dijo que hay quienes andan preguntando por los lugares a donde suelen ir los familiares de las víctimas, y las personas que apoyaron a las niñas abusadas.

“Nos dicen improperios, dicen que nos van a matar y hasta andan con nuestras fotografías en sus celulares para reconocernos. En mi caso, uno de ellos hasta llegó a mi centro de trabajo. Cuando lo fui a enfrentar y le dije que si me buscaba ahí me tenía, sin decir nada dio la vuelta y se fue. De eso hay varios testigos”, dijo la señora.

Otra de las madres dijo que por el trauma de la violación, el comportamiento de su hija, que sufre de sordera, ha cambiado: tiene pesadillas y llora. De similar forma actúan las otras niñas, algunas con retardo mental.

Procuradoras especiales darán seguimiento al caso
Por su parte, la licenciada Norma Moreno, Procuradora Especial de la Niñez y la Adolescencia, así como Rosa Salgado, Procuradora Especial para las Personas con Discapacidad, señalaron que también enviarán una carta a la primera comisionada Aminta Granera, jefa de la Policía Nacional, para que se tome en cuenta el reclamo de las víctimas.

“Solicitaremos que se garantice la seguridad de las víctimas, de sus familiares, de los representantes de Los Pipitos en Ocotal y de los docentes del centro”, comentó Moreno, alegando que es triste ver que pueda haber alguien que se preste al juego de un abusador de niños con discapacidad, lo cual es un agravante en el nuevo Código Penal.

La procuradora Salgado mencionó que es preocupante la cantidad de casos de violaciones sexuales contra la niñez, y, principalmente, contra la niñez con discapacidad. Según sus datos, en 2007 se registraron 4 casos, pero hasta el momento, en 2008, la cifra es de 10 denuncias de abusos sexuales contra niñez discapacitada en Occidente, Boaco y Managua.

Por otra parte, mencionaron que se está capacitando a personal, tanto de las escuelas especiales como las de educación regular del Ministerio de Educación para el tratamiento de los niños con discapacidad.

Violaciones múltiples demostradas
Eddy Ramón Meneses González, de 23 años, es originario de Pueblo Nuevo y tiene familiares en Ocotal; fue contratado hace dos años y medio por el Ministerio de Educación (Mined) para trabajar en el centro escolar especial como profesor de carpintería y danza. Aprovechándose del retardo de las menores de edad, entre los 12 y 19 años, y sus incapacidades, en el juicio se demostró que violó a por lo menos a cinco, amenazando a sus víctimas de que si lo delataban mataría a sus mamás.

La lucha legal inició el 17 de agosto de 2007, cuando la joven de 19 años --quien por su retardo mental tiene la capacidad de una niña de 10 años--, después de ser víctima reveló a su progenitora los abusos sexuales que había sufrido en el centro escolar. De inmediato se presentó ante la Comisaría de la Mujer, Niñez y Adolescencia, para denunciar el hecho e iniciar un proceso judicial.

Por su parte, el Ministerio Público presentó pruebas documentales, periciales y testificales, con lo que demostró la culpabilidad del violador. Los casos de las otras víctimas salieron a luz por una foto donde aparece Meneses González abrazando a una de las niñas, pero de una manera deshonesta.