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GRANADA
La Junta Directiva del Matadero San Martín de Nandaime en coordinación con varios acreedores nacionales e internacionales demandarán esta semana al presidente, único accionista y apoderado generalísimo de la empresa Reptiles de Nicaragua S.A. (Reptinic), el inversionista Kurt Price, por el delito de quiebra dolosa que le ocasionó una deuda aproximada de un millón 300 mil dólares.

El anuncio lo hizo el presidente del Matadero San Martín y presidente de Tenería La Fuente, Alfredo Marín, quien aseguró que Price les debe a varios acreedores, con quienes no ha querido honrar sus deudas. “Quiebra dolosa significa que no quebraste por mala suerte, allí hay algo muy confuso y nosotros queremos que nos dé una explicación. Por eso reuní a los pequeños acreedores, y sumándolos a todos se le hace una deuda de 250 mil dólares, esto sin incluir los 600 mil que me debe a mí, 150 mil a Carnic y 300 mil dólares a Masesa”, detalló Marín.

Según éste, en 2007 ellos compraron, a través de una subasta pública, los activos y las instalaciones de lo que fue Reptinic, pero Price como dueño y accionista le debe al matadero 600 mil dólares que está queriendo ignorar. “Vamos a pelear contra Kurt Price en el Tribunal de Apelaciones de Granada, donde lamentablemente el proceso ha estado detenido porque los magistrados no le han querido dar pase. La gran pregunta es por qué”, remarcó.

Una de las preocupaciones de Marín gira en torno a los pequeños acreedores de la entonces Reptinic, con quienes piensa continuar trabajando una vez que el Ministerio del Ambiente y los Recursos Naturales (Marena) autorice la apertura de Tenería La Fuente.

Cero contaminaciones
En repuesta a la campaña de cierre emprendida por la Asociación de Consumidores y Usuarios del departamento de Granada (Acugra), Marín dijo que están dispuestos a continuar invirtiendo en la limpieza y descontaminación del local, así como en maquinaria de alta tecnología que elimine por completo los malos olores y el estigma heredado por la cuestionada Reptinic.

“Por ahora hemos suspendido los trabajos de reparación y limpieza de la fábrica, porque no hay permisos, pero la otra semana le vamos a enviar la solicitud al Marena para que nos permitan reiniciar operaciones e instalación de equipos y maquinarias. Queremos que esta fábrica sea un modelo en Nicaragua”.