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La Policía Nacional detuvo anoche a nueve personas que solicitaban llevar agua y alimentos a los viejitos que se tomaron el Instituto Nicaragüense de Seguridad Social, INSS. En el primer cordón policial, integrado al menos por 100 miembros, un agente identificaba a las personas y otros cuatro más lo halaban y retenían, pese a que los manifestantes solo estaban gritando.

Poco antes de las 9:00 p.m., una de las detenidas, Marlia Avendaño, fue liberada tras dos horas de retención. “Cuando estábamos en la tina de la camioneta por el Cementerio General, un policía llegó y nos dijo que si nos portábamos mal él era especialista en tortura, que le estábamos haciendo perder el tiempo. Váyanse a su casa, no estén de vagos, nos dijo”, narró Avendaño.

“No anden metidas en esto”

La joven contó que otros cuatro varones y una mujer más, fueron llevados a las celdas de la Dirección de Auxilio Judicial. “Nos interrogaron, nos pidieron datos y nos quitaron los celulares. En cada celda había dos personas. Después llegó alguien y dijo: ‘Saquen a las muchachas’. Así salimos en una patrulla, que nos dejó en la rotonda de Plaza Inter. Antes de bajarnos nos advirtieron: ‘Váyanse a sus casas, no anden metidas en esto’”, agregó Avendaño.

Junto a Avendaño fue retenido el funcionario del Cenidh, Juan Carlos Arce, quien hasta el cierre de la edición no había sido liberado. Asimismo, Moisés Flores, Heyker Palacios, Elvis Bustos, César Boquín y Salvatore Coppola, quien habría llegado al país como periodista de la BBC.

Rosa Argentina González es una de las pocas ancianas de la Unidad Nacional del Adulto Mayor, UNAM, que anoche aún protestaba por el aislamiento en el que se encuentran los miembros de esta organización que están en huelga en el INSS.

“Yo me iré a las cinco de la mañana. Creo que aquí debemos estar”, dijo González, de 70 años, quien reclama por una pensión reducida, pues cotizó 532 semanas cuando fue trabajadora de la limpieza en los mercados de Managua.