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  • AFP


El Gobierno de Nicaragua prohibió este martes entregar en adopción a niños abandonados o regalados por sus padres por su condición de pobreza a familias sustitutas, informó una fuente oficial.

El gobierno ordenó "suspender los procedimientos de adopción en aquellos casos de niños que no pueden ser atendidos por sus padres debido a situaciones de pobreza", señala la resolución firmada por la ministra la Familia, Adolescencia y Niñez, María Muñoz.

La medida fue orientada por el presidente Daniel Ortega con el ánimo de evitar la desintegración de la familia nicaragüense a causa de la pobreza, una condición que afecta a la mayoría de la población.

Para cumplir su cometido, se dispuso "garantizar a las familias en situaciones de pobreza extrema una atención integral que les permita recuperar capacidades para el cuido y crianza de sus hijos".

La disposición sin embargo establece que se harán excepciones únicamente cuando a pesar de los esfuerzos del gobierno no se logra reintegrar a un niño abandonado a su familia de origen, tras un proceso de investigación administrativa y legal.

Se otorgarán "niños en adopción únicamente cuando se hayan agotado las posibilidades de ubicarlos en su familia de origen o con otros recursos familiares dentro de la misma", reza la medida.

La resolución ministerial entró en vigencia de inmediato, al margen de su posterior publicación en La Gaceta, el diario oficial.

El ministerio no precisa de donde saldrán los recursos que destinará el Estado para ayudar a padres de bajos recursos a mantener a sus hijos, muchos de los cuales son abandonados en los hospitales por sus madres.

Según datos independientes, el 70% de los 5,4 millones de nicaragüenses vive en la pobreza, siendo las familias pobres las que registran mayor tasa de natalidad, principalmente en las zonas rurales.