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Con un fallo de culpabilidad para José Leonel Coronel Escoto y Ernesto Jarquín Orozco, concluyó el juicio por el crimen atroz del pastor evangélico Róger Zeledón, de 80 años, ocurrido el pasado 11 de marzo en Mulukukú.

El maratónico juicio, lo realizó un juez técnico, en medio de fuertes alegatos entre la Fiscalía y los defensores de los imputados, intentando demostrar, el primero la culpabilidad y los otros, la inocencia de los acusados.

Al inicio, los defensores cerraron filas cuando la Fiscalía titubeó con un vídeo que sería presentado en DVD, el cual fue embalado para ser presentado durante el juicio, pero el DVD no contenía ningún archivo.

Tras horas y horas de debates, la acusadora particular presentó una memoria que contenía el vídeo, el cual nunca estuvo bajo resguardo de Auxilio Judicial ni de la Fiscalía, sino en casa de un familiar del oficial investigador, sin embargo, la judicial accedió a la petición de la parte acusadora de presentar el vídeo, por considerar que este ayudaría a encontrar la verdad de lo sucedido, bajo la protesta de los tres defensores.

Los defensores se desgranaron a raíz de que Edward Evener Zeledón fue llamado a declarar al estrado, donde explicó que pidió a su cuñado trasladar la camioneta del pastor a Estelí para ser revisada, porque tenía un problema mecánico, ya que su amigo, el también acusado Ernesto Jarquín Orozco, había realizado un arreglo de compra con el pastor evangélico.

El acusado añadió que su cuñado “taxea” de día y estaba haciendo un viaje, y que por eso llegó al finalizar su día de trabajo, pero estaba pendiente de él, porque el vehículo iba en mal estado, por eso le pidió que si se sentía cansado, que se quedara en Matagalpa, en Boaco, o donde él considerara pertinente.

Anteriormente, la teoría de Zeledón sobre el arreglo de la compra de la camioneta del pastor había sido confirmada por dos testigos de la Fiscalía, quienes expusieron conocer del mencionado arreglo entre Jarquín Orozco y la víctima.

Buena coartada

Tras las declaraciones de Zeledón, fue llamado al estrado Jarquín Orozco, y este negó que haya hecho un arreglo de compra del vehículo. A la vez, manifestó que su amigo le pidió que llevara a Coronel Escoto a su finca, ubicada en Kuringuasito, porque necesitaba un trabajo de él, sin precisar qué tipo de labor, pero el defensor de Zeledón presentó una coartada fuerte, demostrando que ese día no estuvo en su propiedad, ofreciendo pruebas con documentos y las cámaras de seguridad de un banco donde realizó gestiones.

Zeledón también presentó como testigo a al exalcalde de Rosita, Arturo Ibarra, con quien se encontró en el empalme de Alamikamba, cerca de donde tiene una segunda propiedad, ya casi a las 5:00 p.m. el día de los hechos.

 

Denuncian amenazas

Ernesto Jarquín Orozco negó en todo momento que haya pedido al que llamó su amigo, que le trasladara la camioneta del pastor a Estelí, al mismo tiempo, aprovechó su testimonio para denunciar que fue amenazado con ser torturado durante las investigaciones del caso.

En tanto, José Leonel Coronel Escoto dijo que fue obligado bajo amenaza a enterrar el cuerpo del pastor, quien fue asesinado por dos personas desconocidas, mandadas por Jarquín Orozco.

El juez Felipe Úbeda Prudo, del Juzgado de Distrito de Juicios de Siuna, fundamentó el fallo detenidamente, citando a cada uno de los testigos y las pruebas ofrecidas por el Ministerio Público. El debate de pena se realizará a petición de la abogada particular de la víctima, el próximo miércoles 26 de junio.

 

Video causa protesta

Un video que la Fiscalía intentó presentar en el juicio, provocó la protesta de los defensores, porque la memoria nunca estuvo bajo resguardo de Auxilio Judicial ni del Ministerio Público.