•  |
  •  |
  • END

Para Juana Jiménez, representante del Movimiento Autónomo de Mujeres, MAM, y su acompañante, el abogado Norwin Solano, del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos, Cenidh, fue clara la intencionalidad del interrogatorio de ayer realizado por el Ministerio Público, que parece querer armar ilícitos inexistentes.

Jiménez, al igual que otras representantes del MAM, esta semana fueron citadas por el Ministerio Público, para ser indagadas a solicitud del Ministerio de Gobernación, Mingob, por supuestos ilícitos contra el Estado de Nicaragua, que hasta hoy son un misterio, pues no los han dado a conocer ni siquiera a las personas investigadas.

“Hay una clara intencionalidad de querer armar situaciones y hacer afirmaciones amenazantes, que es la trampa detrás de la investigación. Como conocedora de la ley y el derecho, es claro que no hay asidero legal para esto y la intencionalidad es querer amenazar o amedrentar a las organizaciones reivindicadoras de nuestros derechos civiles y políticos”, expresó Jiménez.

MAM: movimiento social no partidario
Entre los requerimientos estuvo explicar la naturaleza del MAM y los convenios que ya fueron debidamente informados en el Mingob, de lo cual aseguraron haber dado abundante información.

“Fue entonces que nos preguntaron si realizábamos acciones político-partidarias, y dejamos claro que somos un movimiento político y social, pero no partidario, y ahí se vio la intencionalidad de por dónde va”, dijo.

Por otra parte, indicó que “a todas luces” quedó claro que el tipo de preguntas trataba de construir un ilícito de manera amañada. “Fue un interrogatorio preocupante, pues tratan de hacer ilícitos convenios que legalmente están constituidos, y quieren hacer ver como ilegales actos que están en el marco de la ley”, expresó la representante del MAM.

Sobre anteriores señalamientos del Mingob de supuesto lavado de dinero a través de un convenio entre las organizaciones Oxfam, el Centro de Investigaciones de la Comunicación (Cinco) y el MAM, el cual ya fue explicada su normalidad y respaldado legalmente por estas organizaciones, Jiménez dijo que explícitamente no hablaron de lavado de dinero, sino de supuestas “irregularidades” que puedan ser perseguibles de acuerdo al Código Penal, pero sin señalar ningún delito.

Al fiscal Manuel Reyes, quien lleva el caso, le solicitaron el derecho constitucional de leer la denuncia y las imputaciones, pero se negó alegando que este no era el momento procesal para ello.

Interrogatorio busca intimidar
Por su parte, Norwin Solano, abogado del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos, quien acompañó a Jiménez, calificó el interrogatorio como improvisado, sin sustento argumentativo, y no basado en un ilícito específico.

“Consideramos que no es más que un acto de hostigamiento y de intimidación. Además, se le hacían no preguntas, sino afirmaciones, las cuales no estaban relacionadas con hechos concretos. De tal manera, que resultaría penoso que el Ministerio Público se preste a una venganza política sin fundamentos”, comentó Solano, y señaló que la citación no es más que un intento de aproximarse a lo solicitado por otro ente del Estado, aunque está claro que no tienen delito para perseguir.

“Jiménez contestó todas las preguntas y esperamos que eso haya dejado satisfechos los requerimientos del Ministerio Público. Desconocemos si ella estaba citada como testigo, o acusada”, señaló.

La tarde de ayer estaba citada a las indagaciones Patricia Orozco, sin embargo, ella se encuentra en Guatemala, en el Foro Movimiento de las Américas. Para hoy fueron requeridas Ana María Pizarro, del MAM, y por segunda ocasión, Sofía Montenegro, representante de Cinco. Sobre las indagaciones, el fiscal del Ministerio Público, Manuel Reyes, únicamente dijo están en un proceso de investigación que aún no concluye.