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La balacera ocurrida la madrugada del pasado lunes en el Bar Parking, situado en Planes de Altamira, además de dejar un herido, dejó tranquilidad entre los vecinos por el cierre temporal del establecimiento ordenado por la Policía Nacional.

Vecinos consultados por El Nuevo Diario, dijeron que el bar era un verdadero dolor de cabeza para todos los moradores de la zona, pues el alto volumen de la música desde que abría sus puertas a las diez de la noche, hasta que cerraba pasadas las siete de la mañana, hacía que muchos no lograran conciliar el sueño y tuvieran que comenzar un día laboral totalmente cansados.

Vilma Mendieta, vecina del bar, dijo que jóvenes ebrios protagonizaban con frecuencia escándalos en el “Parking” y en muchas ocasiones sonaban disparos al aire.

El pasado lunes, una trifulca en la que salieron a relucir armas de fuego, dejó con dos heridas de bala al ciudadano Iván José Araica, de 31 años.

Mendieta manifestó que en reiteradas oportunidades envió cartas a la comisionada Vilma Reyes, explicándole la situación, pero nunca hubo respuesta de la funcionaria y tampoco supervisión policial en el bar.

“Muchas veces se mandó cartas a la Policía para decirles que constantemente están ingresando al bar hombres armados, los cuales realizan disparos al momento de una discusión, atentando así con la vida de las personas que están en el bar y la de los vecinos”, dijo Mendoza.

“No podemos dormir debido a los fuertes decibeles que generan los parlantes del bar”, se quejó la vecina, asegurando que por tal razón muchos de sus vecinos presentan cuadros de estrés, insomnio crónico, depresión y desesperación.

Otra vecina, Miriam Vick, dijo que desde hace tiempo deseaba que cerraran dicho bar, pues la paz se veía interrumpida por los pleitos frecuentes y la música alta.

“Se esperaba que tarde o temprano sucediera algo como eso (la balacera) o peor, los pleitos eran horribles, los conciertos en vivo con alto volumen eran insoportables, el dueño prometió que la música no iba a ser alta y nunca cumplió”, dijo Vick.

Además de la música y de los escándalos, Vick dice que tenían que soportar a los clientes del bar que orinaban en la calle, en los muros de las viviendas y en las aceras.

Policía niega que el bar cerrara tan tarde

Por su parte, el subcomisionado Eduardo García, Jefe de Seguridad Publica del Distrito I, dijo que el bar no cerraba a las 7 de la mañana como afirman los vecinos, asegurando que los oficiales siempre patrullan los bares de la zona para que se cumplan con los horarios de cierre.

El alto mando policial agregó que tampoco tenían registradas otras trifulcas en ese establecimiento y que la balacera del lunes es la primera situación de tal envergadura en el lugar, por lo que el cierre es temporal, aunque por ahora los propietarios del bar tienen prohibida la venta de licor y solo podrán ofrecer comida y refrescos a sus clientes.