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CHINANDEGA
Mientras Saturnino Urbina Arévalo, condenado a diez años de prisión por tráfico de cocaína goza de libertad en su natal Rivas, al ser beneficiado por el juez de Ejecución de Sentencia de Chinandega, Juan de Dios González Quintana, el prisionero Marvin Antonio Pérez Tórrez, de 31 años, originario de León, condenado también por tráfico de estupefacientes no corrió igual suerte y falleció a las 3:15 de la tarde de ayer martes en el Hospital España, de Chinandega.

Pérez Tórrez había cumplido 3 años y 8 meses de prisión de una condena a cinco años por tráfico interno de estupefacientes, y de acuerdo con el alcaide Ramiro Jáen Castillo, Director del Sistema Penitenciario de Occidente, estaba sano.

No obstante, se conoció que el leonés sufría de insuficiencia renal, y que una alteración de creatinina pudo ocasionarle el deceso. Sin embargo, el forense Róger Pereira Umaña confirmó a EL NUEVO DIARIO que el reo falleció de manera súbita.

El funcionario explicó que desconoce las causas que ocasionaron el fallecimiento de Pérez Tórrez, quien fue llevado de emergencia a las 9:15 de la mañana del martes debido a vómitos, adormecimiento de extremidades y debilidad. “Llegó consciente, estaba estable, lo ingresaron a la Sala de Medicina Interna del Hospital España, donde especialistas recomendaron practicarle exámenes de potasio en la sangre, pero no fueron hechos porque el centro asistencial no tiene los equipos requeridos”, explicó el forense.

Pereira Umaña expresó que la muerte súbita no tiene diagnóstico específico, pudo haber sido causada por derrame cerebral, paro cardíaco u otros orígenes, lo que a su criterio es conocido a través de una autopsia, por lo que recomendó trasladar el cuerpo al Instituto de Medicina Legal.

Por su parte, el alcaide Ramiro Jáen Castillo lamentó la muerte repentina del prisionero, cuyo cadáver fue entregado a sus familiares la noche del martes para darle cristiana sepultura.

El jefe del penal dijo que la tarde del martes se comunicó con familiares del fallecido, quienes dijeron que no estaban interesados en que le practicaran la autopsia, aunque se desconoce si cambiaron de parecer para conformidad de ellos.

“Es una sorpresa la muerte de Marvin Antonio. En el penal estamos pendientes de la salud de los reos, principalmente los que padecen enfermedades crónicas”, expresó el alcaide.

Dijo que ha notificado tres veces al juez de Ejecución de Sentencia y Vigilancia Penitenciaria de León, Sergio Berríos, para que analice el caso del reo Juan Carlos Maradiaga Rivas, quien se encuentra grave en el Hospital España, de Chinandega, afrontando males pulmonares, y de un momento a otro podría morir.

Manifestó que este otro prisionero originario de León está condenado a cinco años por promoción y estímulo al consumo de estupefacientes, y lleva cuatro meses de cumplimiento de pena.