Jorge Eduardo Arellano
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Washington / AFP
América Latina, más blindada para enfrentar una crisis financiera global que en épocas anteriores, se encuentra ante el desafío de sobrellevar una situación que "no está muy lejos de una tormenta perfecta", advirtió este miércoles el Banco Mundial (BM).

La crisis financiera global golpea de forma "cada vez más intensa a América Latina" y los efectos del desbarajuste comienzan a "afectar la economía real", señaló el economista jefe del BM para Latinoamérica y el Caribe, Augusto de la Torre.

Aunque los expertos coinciden en que la región en su conjunto, y algunos países en particular, están en mejor posición que en tiempos pasados para hacer frente a las empujes de una crisis en expansión, la región deberá lidiar con una combinación de factores que pondrán a prueba las políticas de los últimos años, señaló De la Torre.

América Latina sentirá el impacto de un mercado financiero más tenso y de un acceso más difícil a fondos externos, además de descenso de precios de las materias primas, de las cuales es exportadora y que son mayoría de su Producto Interno Bruto, explicó.

Los precios de las materias primas, las finanzas y el crecimiento están moviéndose hacia abajo, dijo De la Torre. El 90% de latinoamericanos y el 90% de la actividad económica está en países que exportan materias primas, y éstos podrían verse sometidos a reducción de ingresos a sus arcas públicas.


América Latina contagiada
En este contexto, De la Torre explicó que la región mostró elementos de "contagio" de la crisis que nació en Estados Unidos a consecuencia del derrumbe del sistema de préstamos hipotecarios de alto riesgo, que arrastró consigo a grandes bancos con porciones importantes de sus carteras de inversiones en los llamados "subprime".

El funcionario del BM enumeró las fuertes caídas registradas por las bolsas de la región en las últimas semanas o los ajustes a la baja de monedas como la brasileña, la mexicana o la colombiana.

De la Torre explicó que, en parte, este fenómeno tiene que ver con una caída en el volumen de capital que por plazos cortos se desplazaba a la región para aprovechar los diferenciales de tasas de interés, más altos en América Latina que en mercados de países ricos.

Destacó el impacto que sufrirán algunos países fuertemente dependientes de las remesas de los que emigraron. En el caso de los países centroamericanos, el alivio que sentirán por el descenso de precios de las materias primas que importan se verá "neutralizado" por la caída de los envíos de sus compatriotas en el exterior, explicó.

El experto explicó que son tres los desafíos principales que tiene la región para sobrellevar la crisis global: qué tipo de política monetaria adoptarán los bancos centrales, cómo administrarán la caída de los ingresos públicos y cómo manejarán su capacidad de endeudamiento si quieren utilizar ese mecanismo para intentar mantener el gasto social.