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El alto consumo de la leche en polvo para la alimentación de los bebés no solo se debe al buen posicionamiento comercial de marcas de este producto, tal como señalaron representantes del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia, Unicef, sino también a que desde el Seguro Social no se está promoviendo la lactancia materna, y más bien se está otorgando este sucedáneo sin ningún control.

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Así lo consideró el especialista en Seguridad Social, Manuel Israel Ruiz, quien con base en el Anuario Estadístico 2012 del Instituto Nicaragüense de Seguridad Social, INSS, señaló que solo el año pasado esta entidad entregó 1,106,907 potes de leche a 24,525 madres beneficiadas con el subsidio de lactancia.

Ruiz indicó que el artículo 97 de la Ley de Seguridad Social establece que el subsidio de lactancia contempla el fomento de la lactancia materna, el suministro de productos adecuados para mantener en buen estado la salud de la madre si su hijo o hija es amamantado, y que, en el caso de que no lo sea, se debe suministrar leche de calidad, cantidad e indicaciones que determinen los especialistas.

Sin embargo, aseguró que dicha disposición no se está cumpliendo, pues dijo que independientemente de que la madre vaya a amamantar o no, siempre se le otorgan 45 potes de leche para los primeros seis meses de vida de su bebé. Mencionó, incluso, que la Ley de Embarazos Múltiples, Ley 718, contempla que en estos casos se deben otorgar 180 potes de leche por cada hijo por dos años.

A juicio de Ruiz, la inversión debe estar orientada a promover la lactancia materna y a proporcionar paquetes alimentarios para la madre, a fin de que lleve a cabo una lactancia de calidad.

“Sería mucho más beneficioso, porque así los bebés no se enfermarían tanto y no tendrían que acudir tantas veces al Seguro Social”, comentó.

Para conservar

La leche extraída que se guarda en un frasco de vidrio o plástico bien limpio y hermético, se conserva intacta por dos horas a temperatura ambiente; en la refrigeradora, de 24 a 48 horas, y en el congelador hasta dos semanas.

Mitos y verdades

La falta de lactancia materna también se debe a ciertas creencias de la madre en torno a esta práctica, por lo que en la consejería que el Ministerio de Salud, Minsa, da a las madres durante el control prenatal, se les hace conciencia sobre la importancia de amamantar a sus bebés y sobre la forma adecuada de hacerlo, indicaron las doctoras María Auxiliadora Marín y Rosa Olivia Méndez, del Centro de Salud Sexual Reproductiva para Adolescentes, del Hospital “Bertha Calderón”.

“Yo no puedo dar de mamar a mi bebé”

Todas las mujeres están naturalmente preparadas para dar de mamar a sus bebés, sin importar el tamaño de sus pechos y senos.

La lactancia materna solo está contraindicada para mujeres con VIH y con otra enfermedad infecciosa, así como para aquellas que están recibiendo algún tratamiento especial, por eso es importante consultar con un especialista.

“No tengo suficiente leche”

Durante los primeros dos o tres días, el cuerpo produce un líquido amarillento llamado calostro, pero a pesar de que sale en pequeñas cantidades, es muy alimenticio para el bebé.

La leche aumentará en cantidad de forma progresiva, dependiendo del número de veces que el bebé mame.

El amamantamiento es a libre demanda, y se debe dejar que se vacíe una mama antes de pasar a la otra.

“Mi bebé llora mucho porque mi leche no le satisface”

Una manera de calmarlo es propiciando un ambiente tranquilo y expresándole mucho cariño a la hora de amamantarlo.

Debido a que la leche materna se digiere rápido, el bebé debe mamar cada dos o tres horas.

La leche materna es más que suficiente hasta que el bebé cumple seis meses.

“No puedo trabajar y dar de mamar a la vez”

El Código Laboral protege a la madre trabajadora que decide dar de mamar durante su jornada laboral.

Una opción para que el bebé tome leche materna mientras la madre está trabajando es extraerla en forma manual y conservarse en envases tapados y refrigerados.

“Me duele”

Lavar el pezón con jabón, limón o alcohol propicia la resequedad y la aparición de grietas en él.

Si el bebé no suelta el pecho, lo mejor es introducir suavemente el dedo meñique entre su boca y el pezón de la madre para que lo libere espontáneamente.

Dejar expuestos los pezones a la luz del sol por unos 20 minutos con un poco de leche materna, por lo menos dos veces al día.

Dejar secar un poco de leche materna sobre el pezón lastimado, antes y después de dar de mamar.